tu Voluntad porque Tú te eclipsas en su luz y yo te pierdo y quedo sola sin Ti. ¿Cómo puede
ser que tu Querer me haga perder a mi Vida, a mi todo?”
(6) Y Jesús ha agregado: “Hija mía, mi Humanidad es más pequeña que mi Voluntad Eterna,
tiene sus confines, sus límites, y por eso mi Voluntad interminable acercándose a ti con sus
conocimientos, hace que mi Humanidad quede perdida en su luz y como eclipsada, y por eso tú
no me ves, pero Yo quedo siempre en ti y gozo, porque veo a la pequeña recién nacida de mi
Voluntad eclipsada en la misma luz de mi Humanidad, así que estamos juntos, pero como
nuestra vista queda deslumbrada por la Luz resplandeciente del Querer Supremo, no nos
vemos”.
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16-43
Febrero 2, 1924
El abandono en Dios forma las alas para volar en
el ámbito de la Eternidad. Qué es la Eternidad.
(1) Me sentía muy oprimida por la privación de mi dulce Jesús, y por otras razones que no es
necesario escribir aquí, y mi amado Jesús moviéndose en mi interior y estrechándome a Él para
darme fuerza, pues me sentía sucumbir, me ha dicho:
(2) “Hija mía, mi Voluntad es vida y movimiento de todo, ¿pero sabes tú quién sigue su
movimiento y toma el vuelo en mi Eterno Querer, de manera que gira como gira Él en el ámbito
de la eternidad y se encuentra donde Él se encuentra y hace lo que Él hace? El alma del todo
abandonada en mi Santa Voluntad; el abandono son las alas para volar junto con mi Querer, en
cuanto cesa el abandono así pierde el vuelo y quedan destruidas las alas. Así que todos sienten
el movimiento, la Vida de mi Voluntad, pero se quedan en el punto donde están, porque no hay
movimiento que no parta de Mí, pero sólo quien tiene las alas del abandono en Mí, hace el
mismo camino de mi Voluntad, sobrevuela sobre todo, sea en el Cielo o en la tierra, entra en el
ámbito de la eternidad y gira en medio de las Tres Divinas Personas, penetra en los más íntimos
lugares de Ellas, está al día de sus secretos y de sus bienaventuranzas. Sucede como a una
máquina, donde en medio está la primera rueda y en torno a ella otras muchas pequeñas
ruedecillas que son fijas; en cuanto se mueve la primera rueda todas las demás reciben el
movimiento, pero nunca llegan a tocar a la primera rueda, ni saben nada de lo que ella hace ni
de los bienes que contiene; en cambio otra pequeña ruedita que no esté fija, y que por medio
de un mecanismo gire siempre por todas las ruedecillas para encontrarse en cada movimiento
de la primera rueda, para hacer de nuevo su giro, esta ruedecilla girante sabe lo que hay en la
primera rueda y toma parte en los bienes que ella contiene. Ahora, la primera rueda es mi
Voluntad, las ruedecillas fijas son las almas abandonadas a sí mismas, lo que las vuelve
inmóviles en el bien; la ruedecilla girante es el alma que vive en mi Voluntad, el mecanismo es
el abandono todo en Mí, así que cada falta de abandono en Mí es un giro que pierdes en el
ámbito de la Eternidad. ¡Si supieras qué significa perder un giro eterno!”
(3) Yo al oír esto he dicho: “¿Pero dime Amor mío, qué significa eternidad y qué cosa es este
giro eterno?”
(4) Y Jesús ha agregado: “Hija mía, la eternidad es un círculo inmenso, donde no se puede
conocer ni dónde empieza ni dónde termina; en este círculo se encuentra Dios, sin principio y
sin fin, donde posee felicidad, bienaventuranzas, alegrías, riquezas, belleza, etc., infinitas. En
cada movimiento divino, que no cesa jamás, hace salir de este círculo de la eternidad nuevas
felicidades, nuevas bellezas, nuevas bienaventuranzas, etc., pero esto nuevo es un acto jamás