corresponderte por el amor que pusiste en todas las cosas creadas, aquéllas de la Redención y
aquéllas de la Santificación, a fin de que dondequiera que estén tus actos, tu amor, esté la
correspondencia del mío.’ ¿Y ahora quieres que te deje atrás?”
(4) Yo he quedado confundida y no he sabido qué responder. El buen Jesús dispone de lo
que a Él le agrada, y todo sea para gloria suya.
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15-29
Junio 15, 1923
En qué consiste la verdadera Caridad.
(1) Continuando mi estado, estaba pidiendo que mi siempre amable Jesús se dignase venir a
visitar mi pobre alma, y Él todo bondad ha venido, y se hacía ver que con su santa mano me iba
tocando toda, y a medida que me tocaba dejaba por señal en el punto donde me tocaba una luz.
Después de esto Jesús ha desaparecido, y ha venido mi primer confesor ya difunto, y me ha
dicho:
(2) "También yo quiero tocarte los puntos donde te ha tocado Nuestro Señor".
(3) Y yo, casi no queriendo, pero como si no tuviera fuerza para oponerme lo he dejado
hacerlo, pero mientras esto hacía, aquella luz que Jesús había dejado, al tocarme se
comunicaba a él y quedaba como investido por tanta luz por cuantas veces me tocaba, siempre
sobre los mismos puntos que me había tocado Jesús. Yo he quedado maravillada y el confesor
me ha dicho:
(4) "El Señor me ha mandado para darme la retribución por el mérito adquirido cuando venía
a hacerte la caridad y obraba sobre ti, ahora se ha cambiado para mí en luz de gloria eterna".
(5) Después ha venido mi segundo confesor, también difunto, y me ha dicho:
(6) "Dime que te ha dicho Jesús, quiero escucharlo a fin de que la luz de las verdades divinas,
se una a las tantas luces de las verdades que te decía el Señor y de las que yo, con escucharlas
de ti mientras estaba en vida quedaba como impregnado. Ahora el Señor me ha mandado para
confirmarme la recompensa del mérito que adquirí con querer oír las verdades; si supieras qué
significa oír las verdades divinas, qué encanto de luz contienen, que el sol por ello quedaría
eclipsado, el bien que llevan a quien las dice y a quien las escucha, harías competencia, tú en
decirlas, y quien siente el deber, en escucharlas, por eso, pronto, dime que te ha dicho".
(7) Y yo recordando que Jesús me había dicho qué significa caridad, se lo he dicho. Mis
palabras se cambiaban en luz y lo investían, y él todo contento ha desaparecido. Ahora digo lo
que Jesús me había dicho sobre la caridad:
(8) "Hija mía, la verdadera caridad sabe convertir con su potencia todas las cosas en amor.
Mira el fuego, a todas las clases de leña y a cualquier otra cosa, lo convierte todo en fuego, y si
no tuviese el poder de convertir todo en fuego, no se podría dar el nombre de verdadero fuego.
Así el alma, si no convierte todas las cosas en amor, cosas sobrenaturales y cosas naturales,
alegrías y amarguras, y todo lo que la circunda, no puede decirse que posee la verdadera
caridad".
(9) Ahora, mientras esto decía, hacía salir tantas llamas de su corazón santísimo, que llenaban
Cielo y tierra, y después uniéndose todas juntas formaban una sola llama, y ha agregado:
(10) "De mi corazón salen continuas llamas de amor, y a quién llevan el amor, a quién el dolor,
a quién la luz, a otros la fuerza, etc., y como salen del centro de la hoguera de mi amor, a pesar
que hacen diversos oficios, siendo una la finalidad, la de enviar amor a la criatura, son todas
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