14-42
Julio 14, 1922
Dios es llevado a generar seres similares a Él. Luisa,
generadora del Reino de la Divina Voluntad en los demás.
(1) Encontrándome en mi habitual estado, mi dulce Jesús me ha transportado fuera de mí
misma, hasta el seno del Eterno; pero mientras nadaba en aquel seno, sin saber decir lo que
sentía y comprendía, porque me faltan las palabras para expresarme, mi siempre amable Jesús
me ha dicho:
(2) “Hija amada de nuestra Voluntad, te he traído al seno de nuestra Divinidad a fin de que tu
querer se extienda mayormente en el nuestro y tome parte en nuestro modo de obrar. Nuestra
Divinidad es llevada naturalmente a la generación, no hace otra cosa que generar
continuamente, y todas las cosas creadas por Nosotros llevan consigo la virtud de generar: El
sol genera la luz en cada ojo humano, en cada obra y paso, parece que se multiplica por cada
hombre, por cada planta y por cada punto de la tierra, si no tuviera la virtud, la conexión con su
Creador generador, el sol jamás podría dar luz a todos ni estar a disposición de cada uno; la flor
genera otra flor toda igual a ella; la semilla genera otra semilla; el hombre genera otro hombre;
así que todas las cosas llevan consigo la virtud de su Creador de generar, así que somos
llevados naturalmente a generar y a reproducir seres semejantes a Nosotros, por eso te he
llamado en nuestro seno, a fin de que viviendo con Nosotros, tu querer, difundiéndose en el
nuestro se agrande, genere junto con Nosotros santidad, luz, amor, y multiplicándose junto con
Nosotros en todos, genere en los demás lo que ha recibido de Nosotros. Lo único que nos
queda por hacer respecto a la Creación, es que nuestra Voluntad obre en la criatura como obra
en Nosotros; nuestro amor quiere hacer salir de nuestro seno a nuestra Voluntad para ponerla
en la criatura, pero va buscando a quien esté dispuesta, quien la conozca y la aprecie, y genera
en ella lo que genera en Nosotros. He aquí por qué tantas gracias, tantas manifestaciones sobre
mi Voluntad, es la santidad de mi Querer que lo exige, que antes que sea puesta en el alma sea
conocida, amada y reverenciada, y que pueda desenvolver en ella toda su virtud y potencia, y
sea cortejada por nuestras mismas gracias. Así que todo lo que te hago a ti, no es otra cosa
que amueblar y adornar la morada a mi Voluntad, por eso sé atenta, aquí en nuestro seno
aprenderás mejor nuestros modos y recibirás todas las prerrogativas que conviene a los
designios que hemos formado sobre ti”.
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14-43
Julio 16, 1922
Para reinar, la Santidad del vivir en el Divino Querer debe ser conocida.
(1) Habiéndome dicho el confesor que debía hacer copiar de mis escritos lo que sobre las
diversas virtudes el bendito Jesús me ha hecho escribir, sentía en mí una pena, un martirio por
hacer salir lo que Jesús me había dicho; entonces, al venir el bendito Jesús le he dicho: “Amor
mío, sólo para mí este martirio, que yo misma deba ser instrumento para hacer salir lo que Tú
me has manifestado, mucho más porque debiendo hacer salir lo que me has dicho, me veo
obligada en ciertas cosas a ponerme fuera también a mi misma. Mi Jesús, qué martirio, sin