por Ti y en la fuerza de tu Voluntad, que envolviéndome toda no podría hacer menos que vivir
en tu Querer”.
(8) Y Él, dando un suspiro de alivio ha dicho: “Cómo estoy contento de tu triple afirmación, no
temas, no son otra cosa que garantías, reafirmaciones y confirmaciones para sellar en ti el triple
sello del Querer de las Tres Divinas Personas. Tú debes saber que quien vive en mi Voluntad
debe elevarse a lo alto, pero tan alto, de vivir en el seno de la Trinidad Sacrosanta; tu vida y la
nuestra debe ser una sola, por lo tanto es necesario, es decoroso que sepas dónde estás, con
quién estás, y te uniformes en todo lo que hacemos Nosotros, y que no forzada, sino
voluntariamente, con amor y con pleno conocimiento vivas en nuestro seno. Ahora, ¿sabes tú
cuál es nuestra Vida Divina? Nosotros nos divertimos mucho en hacer salir de Nosotros nuevas
imágenes de Nosotros mismos; estamos en acto continuo de formar imágenes nuestras, tanto
que Cielo y tierra están llenos de nuestras imágenes, las sombras de éstas corren por todas
partes: Imagen nuestra es el sol, y su luz es la sombra de la nuestra que cubre toda la tierra;
imagen nuestra es el cielo que se extiende por todas partes, y que lleva la sombra de nuestra
Inmensidad; imagen nuestra es el hombre, que lleva en sí nuestra potencia, sabiduría y amor,
así que Nosotros no hacemos otra cosa que producir continuas imágenes nuestras que nos
asemejan. Ahora, quien debe vivir en nuestro Querer, viviendo en nuestro seno debe junto con
Nosotros formar tantas otras copias de Nosotros mismos, debe estar junto con Nosotros en
nuestro trabajo, debe hacer salir de sí copias nuestras, llenando de ellas toda la tierra y el Cielo.
Ahora, al crear el primer hombre lo formamos con nuestras manos, e infundiéndole el aliento le
dimos la vida; así que habiendo hecho el primero, todos los demás tienen origen y son copias
de él, nuestra potencia corriendo en todas las generaciones repite las copias. Ahora,
constituyéndote hija primogénita de nuestro Querer, es necesario que vivas con Nosotros para
formar la primera copia del alma que vive en nuestro Querer, de modo que, conforme vivas en
Nosotros, así recibas nuestra actitud y aprendas con nuestra potencia a obrar al modo nuestro,
y cuando hayamos hecho de ti la primera copia del alma que vive en nuestro Querer, entonces
vendrán las otras copias.
(9) El camino de nuestro Querer es larguísimo, abarca la eternidad, y mientras parece que se
haya recorrido el camino, queda mucho por hacer y por recibir de Nosotros para aprender
nuestros modos y formar la primera copia del alma que vive en nuestro Querer. Es la obra más
grande que debemos hacer, por eso mucho debemos darte y mucho conviene disponerte para
hacerte recibir. He aquí la razón de mis repetidas preguntas, es para disponerte, para
ensancharte y elevarte para cumplir mis designios. Esto me es tan importante, que dejaría todo
a un lado con tal de alcanzar mi finalidad. Por eso sé atenta y fiel”.
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14-23
Abril 17, 1922
El Querer Divino se vuelve actor y constituye al alma reina de todo.
(1) Continuando mi habitual estado, me he encontrado fuera de mí misma y he encontrado a
mi dulce Jesús, mi vida, mi todo; de Él salían innumerables soles de luz que lo circundaban. Yo
he volado en medio de aquella luz, y arrojándome en sus brazos me lo he estrechado fuerte,
fuerte, diciéndole: “Finalmente te he encontrado, ahora no te dejo más. Tú me haces esperar
mucho y yo sin Ti quedo sin vida, pero sin vida no puedo estar, por eso ahora ya no te dejo más”.
Y me lo estrechaba más fuerte por temor de que huyera, y Jesús como si gozara de mis abrazos,
me ha dicho: