(2) “Hija mía, conforme el alma hace sus actos en mi Querer, así multiplica mi Vida, de
manera que si hace diez actos en mi Voluntad, diez veces me multiplica; si hace veinte, cien,
mil, o aún más, tantas veces de más quedo multiplicado. Sucede como en la Consagración
Sacramental, cuantas hostias ponen, tantas veces quedo multiplicado, la diferencia que hay es
que en la Consagración Sacramental tengo necesidad de las hostias para multiplicarme y del
sacerdote que me consagre. En mi Voluntad para quedar multiplicado, tengo necesidad de los
actos de la criatura, donde más que hostia viva, no muerta como las hostias antes de
Consagrarme, mi Voluntad me Consagra y me encierra en el acto de la criatura, y Yo quedo
multiplicado en cada acto suyo hecho en mi Voluntad, por eso mi amor tiene su desahogo
completo con las almas que hacen mi Voluntad y viven en mi Querer, son siempre ellas las
que suplen no sólo a todos los actos que me deben las criaturas, sino a mi misma Vida
Sacramental. Cuántas veces queda obstaculizada mi Vida Sacramental en las pocas hostias
en las que Yo quedo consagrado, porque son pocos los que comulgan, otras veces faltan
sacerdotes que me consagren, y mi Vida Sacramental no sólo no queda multiplicada cuanto
quisiera, sino que queda sin existencia. ¡Oh! cómo sufre por ello mi amor, quisiera multiplicar
mi Vida todos los días en tantas hostias por cuantas criaturas existen para darme a ellas, pero
en vano espero, mi Voluntad queda sin efecto. Pero lo que he decidido, todo tendrá
cumplimiento, por eso tomo otro camino y me multiplico en cada acto de la criatura hecho en
mi Querer, para hacerme suplir a la multiplicación de las Vidas Sacramentales. Ah, sí, sólo las
almas que vivan en mi Querer suplirán a todas las comuniones que no reciben las criaturas, a
todas las consagraciones que no son hechas por los sacerdotes; en ellas encontraré todo, aun
la misma multiplicación de mi Vida Sacramental. Por eso te repito que tu misión es grande, a
misión más alta, más noble, sublime y divina no podría escogerte, no hay cosa que no
concentraré en ti, aun la multiplicación de mi Vida, haré nuevos prodigios de gracia jamás
hechos hasta ahora; por eso te pido, sé atenta, seme fiel, haz que mi Voluntad tenga vida
siempre en ti, y Yo en mi mismo Querer en ti, encontraré toda completada la obra de la
Creación, con mis plenos derechos, y todo lo que quiero”.
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14-17
Marzo 28, 1922
Todo lo que Jesús hizo en la tierra, está en
continua actitud de darse al hombre.
(1) Continuando mi habitual estado, estaba fundiéndome toda en el Santo Querer de mi
amable Jesús, y Él me ha dicho:
(2) “Hija de mi Querer, si supieras los portentos, los prodigios que suceden cuando te fundes
en mi Querer, tú quedarías estupefacta; escucha un poco: Todo lo que Yo hice sobre la tierra
está en continua actitud de darse al hombre, haciéndole corona: Mis pensamientos forman
corona en torno a la inteligencia de la criatura, mis palabras, mis obras, mis pasos, etc., forman
corona en torno a sus palabras, a sus obras y a sus pasos, a fin de que entrelazando sus cosas
con las mías pueda decir a mi Padre Celestial que su obrar es como el mío. Ahora, ¿quién toma
esta mi actitud continua? ¿Quién se deja entrelazar por mis obras con las que coroné a toda la
familia humana? Quien vive en mi Querer. Conforme tú fundías tus pensamientos en mi Querer,
mis pensamientos que te hacían corona sentían el eco de los míos en tu mente, y fundiéndose
junto con los tuyos, multiplicaban los tuyos con los míos y formaba una doble corona en torno a