hacerla conocer, el resto lo hará por sí misma, de otra manera quedará reprimida, sin el bien de
poder iluminar y hacer el camino que quiere. Por eso sé atenta y no me impidas el poder
extender la luz de mis verdades”.
+ + + +
13-57
Febrero 2, 1922
La Divina Voluntad es semilla que multiplica las
imágenes de Dios. Para que Jesús obre en nosotros,
se necesita suma igualdad en todas nuestras cosas.
(1) Esta mañana, mi siempre amable Jesús ha venido todo bondad y dulzura; traía una cuerda
al cuello y en la mano un instrumento, como si quisiera hacer alguna cosa. Entonces se ha
quitado la cuerda del cuello y ha ceñido el mío, después ha fijado el instrumento en el centro de
mi persona, y con una cuerda que hacía girar por una rueda que estaba en el centro de aquel
instrumento me medía toda, para ver si todas las partes de mi persona las encontraba iguales;
Él estaba todo atento para ver si la cuerda al girar encontraba la perfecta igualdad, y habiéndola
encontrado ha dado un suspiro de gran contento diciendo:
(2) “Si no la hubiera encontrado igual no habría podido cumplir lo que quiero, a cualquier costo
estoy decidido a hacer de ella un portento de la gracia”.
(3) Ahora, aquella rueda que estaba en el centro parecía que era una rueda de sol, y Jesús
se miraba en ella para ver si su adorable persona aparecía toda entera en esa rueda de sol, y
apareciendo, satisfecho parecía que rezaba. Mientras estaba en esto ha descendido del Cielo
otra rueda de luz, similar a la que tenía yo en el centro de mi persona, pero sin separar sus rayos
del Cielo, y se han fundido juntas, y Jesús las ha sellado en mí con sus santísimas manos y ha
agregado:
(4) “Por ahora la incisión la he hecho, el sello lo he puesto, después pensaré en desarrollar lo
que he hecho”.
(5) Y ha desaparecido. Yo he quedado asombrada, pero no sé qué cosa sea, sólo he
entendido que para que Jesús obre en nosotros se necesita suma igualdad en todas las cosas,
de otra manera Él obra en un punto de nuestra alma, y nosotros destruimos en otro punto. Las
cosas desiguales son siempre molestas, defectuosas, y si se quiere apoyar alguna cosa hay
peligro de que la parte desigual la haga caer por tierra. Un día, un alma que no es siempre igual
quiere hacer el bien, quiere soportar todo, otro día no se reconoce más, desganada, impaciente,
así que no se puede hacer ningún proyecto sobre ella. Después de esto mi Jesús ha regresado
y atrayéndome en su Querer me ha dicho:
(6) “Hija mía, la tierra, cuando se pone la semilla dentro de ella hace germinar y multiplica la
semilla que se ha puesto. Mi Voluntad se extiende más que tierra y pone la semilla de mi Querer
en las almas, y hace germinar y multiplicar tantas otras imágenes mías, semejantes a Mí. Mi
Querer hace germinar mis hijos y los multiplica. Debes saber que los actos hechos en mi Querer
son como el sol, del que todos toman la luz, el calor y el bien que contiene el sol, pero nadie
puede impedir que se goce de los bienes de él, sin que uno defraude al otro todos gozan de él,
todos son propietarios del sol, cada uno puede decir: “El sol es mío”. Así los actos hechos en
mi Querer, más que sol, son deseados y pretendidos por todos, los esperan las generaciones
pasadas, para recibir sobre todo lo que han hecho la luz deslumbrante de mi Querer; los esperan
los presentes, para sentirse fecundar e investir por esta luz; los esperan los futuros para
823 sig