burlará de ellos castigándolos severamente. Tú reza y repárame estas burlas que tanto me
duelen, y que son la causa por la que no puedo hacer conocer quién soy Yo”.
(3) Después, habiendo venido nuevamente, y como yo estaba fundiéndome toda en el Divino
Querer, me ha dicho:
(4) “Hija queridísima de mi Querer, Yo estoy esperando con ansia tus fusiones en mi Voluntad;
tú debes saber que conforme Yo pensaba en mi Voluntad, así iba modelando tus pensamientos
en Ella, preparándoles su lugar; al obrar, modelaba tus obras en mi Querer, y así de todo lo
demás. Ahora, lo que Yo hacía no lo hacía para Mí, porque no tenía necesidad, sino para ti, y
por eso te espero en mi Voluntad para que vengas a tomar los lugares que te preparó mi
Humanidad, y sobre las obras que preparé ven a hacer las tuyas, y entonces por ello estaré
contento y recibiré completa gloria cuando te vea hacer lo que Yo hice”.
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13-19
Septiembre 21, 1921
Dios quiere dar sus bienes a sus hijos.
El obrar en la Divina Voluntad es día.
(1) Encontrándome en mi habitual estado, mi siempre amable Jesús al venir me ha dicho:
(2) “Hija mía, en qué dolorosas condiciones me ponen las criaturas. Yo soy como un padre
riquísimo y que ama sumamente a sus hijos, pero sus hijos son sumamente ingratos, porque
mientras el padre quiere vestirlos, éstos rechazan las vestiduras y quieren quedar desnudos; el
padre les da el alimento, y éstos quieren quedar en ayunas, y si comen, se alimentan de
alimentos sucios y viles; el padre les dona sus riquezas, los quiere tener a su alrededor, les da
su misma habitación, y los hijos nada quieren aceptar y se contentan con andar errantes, sin
techo y pobres. ¡Pobre padre, cuántos dolores, cuántas lágrimas no derrama! Sería menos
infeliz si no tuviera qué dar, pero el tener los bienes y no tener qué hacer con ellos, y ver perecer
a sus hijos, esto es un dolor que supera a cualquier dolor. Tal soy Yo, quiero dar y no hay quién
tome, así que las criaturas son causa de hacerme derramar lágrimas amargas y de tener un
dolor continuo; ¿pero sabes tú quién enjuga mis lágrimas y me cambia el dolor en alegría?
Quien quiere estar siempre junto Conmigo, quien toma con amor y con filial confianza mis
riquezas, quien se alimenta a mi misma mesa y quien se viste con mis mismos vestidos; a estos
Yo doy sin medida, son mis confidentes y los hago reposar sobre mi mismo seno”.
(3) Después de esto me he encontrado fuera de mí misma, y veía surgir nuevas revoluciones
entre partidos y partidos, y cómo estas serán causa de mayores combates, y mi dulce Jesús me
ha dicho:
(4) “Hija mía, si no se forman los partidos no pueden suceder las verdaderas revoluciones,
especialmente contra la Iglesia, porque si no estuviera el partido faltaría el elemento contra el
cual se quisiera combatir; pero cuántos de este partido que aparentemente se dice católico son
verdaderos lobos cubiertos con el manto de corderos, y darán muchos dolores a mi Iglesia;
muchos creen que con este partido será defendida la religión, pero será todo lo contrario, y los
enemigos se servirán de él para maldecir mayormente contra Ella”.
(5) Después he regresado en mí misma, y era la hora cuando mi amado Jesús salía de la
prisión y era llevado de nuevo ante Caifás, 22 yo he tratado de acompañarlo en este misterio, y
Jesús me ha dicho:
22 Esta Hora corresponde a la de las 6 a 7 de la mañana. Lo interesante es ver como Luisa, de alguna manera, mide el tiempo de
acuerdo al ejercicio de las Horas de la Pasión, las cuales formaban parte de su misma vida, esto nos da una explicación de como
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