13-16
Septiembre 6, 1921
Conforme se conocen las verdades, así se forma nueva
unión con Jesús. Jesús quiere hacer conocer lo que hacía
su Voluntad en su Humanidad para hacer herederas
a las nuevas generaciones de su Voluntad, de los
efectos, del valor que Ella contiene.
(1) Estaba fundiéndome toda en el Santo Querer de mi dulce Jesús, y le decía: “Amor mío,
entro en tu Querer y aquí encuentro todos los pensamientos de tu mente y todos los de las
criaturas, y yo hago corona con mis pensamientos y con los de todos mis hermanos en torno a
los tuyos, y después los uno todos y hago de todos uno solo, para darte el homenaje, la
adoración, la gloria, el amor, la reparación de tu misma inteligencia”. Y mientras esto decía, mi
Jesús se ha movido en mi interior y poniéndose de pie me ha dicho:
(2) “Hija inseparable de mi Voluntad, cómo estoy contento al oír repetir lo que hacía mi
Humanidad en mi Voluntad, y Yo beso tus pensamientos en los míos, tus palabras en las mías,
tu latido en el mío”.
(3) Y mientras esto decía me cubría toda de besos. Luego le dije: “Vida mía, ¿por qué gozas
tanto y haces fiesta cada vez que manifiestas otro efecto de tu Voluntad?”
(4) Y Jesús: “Tú debes saber que cada vez que te manifiesto una verdad de más sobre mi
Voluntad, es una unión de más que formo entre tú y Yo y con toda la familia humana; es una
unión mayor, un vínculo más estrecho, es un mayor participar en mi herencia, y conforme las
manifiesto formo la escritura de donación, y viendo a mis hijos más ricos y que toman parte en
la herencia, siento nuevos contentos y hago fiesta. Me sucede a Mí como a un padre, el cual
posee muchas posesiones, pero estas posesiones no son conocidas por los hijos, así que no
saben que son hijos de un padre tan rico. Ahora, el padre, llegados los hijos a edad mayor, día
tras día les va diciendo que posee tal y tal hacienda; los hijos al oírlo hacen fiesta y se estrechan
con un mayor vínculo de amor en torno al padre; éste, al ver la fiesta de los hijos, hace también
fiesta y les prepara una sorpresa mayor y les dice: Tal provincia es mía, luego tal reino. Los
hijos quedan encantados y no sólo hacen fiesta, sino que se sienten afortunados de ser hijos de
un tal padre. Pero el padre no sólo hace conocer sus posesiones a los hijos, sino que los
constituye herederos de sus bienes. Así me sucede a Mí, hasta ahora he hecho conocer lo que
hizo mi Humanidad, sus virtudes, sus penas, para constituir a la familia humana heredera de los
bienes de mi Humanidad, pero ahora quiero ir más allá, quiero hacerles conocer lo que hacía mi
Voluntad en mi Humanidad para constituir herederas de mi Voluntad, de los efectos, del valor
que Ella contiene a las nuevas generaciones, por eso sé atenta en escucharme y no pierdas
nada de los efectos y del valor de mi Voluntad, para que puedas ser fiel relatora de estos bienes
y primer vínculo de unión con mi Querer y de comunicación para las demás criaturas”.
+ + + +
13-17
Septiembre 14, 1921
Cada vez que el alma hace sus actos en la Divina
Voluntad, así crece siempre más en santidad.
(1) Continuando mi habitual estado, mi siempre amable Jesús al venir me ha dicho:
786 sig