12-126
Marzo 23, 1920
El alma quiere ocultarse, pero Jesús la quiere como luz.
(1) Estaba diciendo a mi dulce Jesús: “Quisiera esconderme tanto, de desaparecer de todos
y que todos se olvidaran de mí, como si no existiera más en la tierra. Cómo me pesa el tener
que tratar con personas, siento toda la necesidad de un profundo silencio”. Y Él, moviéndose
en mi interior me ha dicho:
(2) “Tú quieres esconderte, y Yo te quiero como candelero que debe dar luz, y este candelero
será encendido por los reflejos de mi luz eterna; así que si tú quieres esconderte, no te escondes
tú, sino a Mí, a mi luz, a mi palabra”.
(3) Después de esto continuaba rezando, y no sé cómo me he encontrado fuera de mí misma
junto con Jesús, yo era pequeña y Jesús era grande, y Él me ha dicho:
(4) “Hija mía, hazte grande de modo que me iguales, quiero que tus brazos lleguen a los míos,
tu boca a la mía”.
(5) Yo no sabía cómo hacer porque era demasiado pequeña, y Jesús ha puesto sus manos
en las mías y me ha repetido: “Hazte grande, hazte grande”. Yo lo he intentado y me sentía
como un resorte, que si quería hacerme más grande, me agrandaba, y si no, permanecía
pequeña; entonces con facilidad me he hecho grande y he apoyado mi cabeza sobre un hombro
de Jesús, y continuaba teniendo sus manos en las mías. Al contacto con sus santísimas manos
me he recordado de las llagas de Jesús y le he dicho: “Amor mío, quieres que te iguale, ¿y por
qué no me das tus dolores? Dámelos, no me los niegues”. Jesús me ha mirado y me ha
estrechado fuerte a su corazón, como si me quisiera decir muchas cosas, y ha desaparecido, y
yo me he encontrado en mi misma.
+ + + +
12-127
Abril 3, 1920
Toda la Voluntad de Dios al crear al hombre fue que en todo
hiciera su Voluntad, para poder desarrollar en él su Vida.
(1) Continuando mi pobre estado, oía a mi amable Jesús en mi interior, que se unía a rezar
junto conmigo y después me ha dicho:
(2) “Hija mía, toda mi Voluntad al crear al hombre fue que en todo hiciera mi Voluntad, y
conforme iba poco a poco haciendo esta mi Voluntad, así venía a completar mi Vida en él, de
modo que después de repetidos actos hechos en mi Voluntad, formando mi Vida en él, Yo venía
a él, y encontrándolo semejante a Mí, el sol de mi Vida, encontrando al sol de mi Vida que se
había formado en el alma, lo habría absorbido en Mí, y transformándose juntos, como dos soles
en uno, lo llevara a las delicias del Cielo. Ahora, la criatura con no hacer mi Voluntad, o bien
con hacerla ahora y ahora no, mi Vida queda dividida con la vida humana, y la Vida Divina no
puede completarse, con los actos humanos viene oscurecida, no recibe alimento abundante
como para dar un desarrollo suficiente para poder formar una vida, por eso el alma está en
continua oposición a la finalidad de la Creación, pero, ¡ay! cuántos hay que con vivir la vida del
pecado, de las pasiones, forman en ellos la vida diabólica”.
+ + + +