nutrición del hombre; y si he extendido un cielo sobre la cabeza del hombre, adornándolo de
estrellas, era mi amor que queriendo alegrar el ojo del hombre también en la noche, le decía en
cada centelleo de estrella mi “te amo”, así que cada cosa creada lleva mi amor al hombre, y si
no fuera así no tendría ninguna finalidad la Creación, y Yo no hago nada sin finalidad, todo ha
sido hecho para el hombre, pero el hombre no lo reconoce y se ha cambiado para Mí en dolor.
Por eso hija mía, si quieres mitigar mi dolor ven frecuentemente en mi Querer, y a nombre de
todos dame adoración, amor, reconocimiento y agradecimiento por todos”.
+ + + +
12-122
Enero 15, 1920
Quien quiere amar, reparar, sustituirse
por todos, debe hacer vida en el Querer Divino.
(1) Estaba volcándome toda en el Divino Querer, para poderme sustituir a todo lo que
la criatura está obligada a hacer hacia la Majestad Suprema, y mientras esto hacía he
dicho entre mí: “¿Dónde podré encontrar tanto amor para poder dar a mi dulce Jesús
amor por todos?” Y Jesús en mi interior me ha dicho:
(2) “Hija mía, en mi Voluntad encontrarás este amor que puede suplir al amor de todos, porque
quien entra en mi Voluntad encontrará tantas fuentes que surgen, y por cuanto pueda tomar,
jamás disminuye ni una gotita; así que está la fuente del amor, que impetuosa arroja sus olas,
pero por cuanto arroja, siempre brota; está la fuente de la belleza, y por cuantas bellezas haga
salir jamás se agota, más bien hace surgir siempre nuevas y más hermosas bellezas; está la
fuente de la sabiduría, la fuente de los contentos, la fuente de la bondad, de la potencia, de la
misericordia, de la justicia, y de todo el resto de mis cualidades, todas brotan y una se derrama
en la otra, de manera que el amor es bello, es sabio, es potente, etc.; de la fuente de la belleza
sale la belleza amor, sabia, potente, y con tal poder, de tener raptado a todo el Cielo sin
cansarlos jamás. Estas fuentes brotantes forman tal armonía, tal contento y un espectáculo tan
encantador, que todos los bienaventurados quedan dulcemente encantados, de no apartar ni
siquiera una mirada para no perderse ninguno de estos contentos. Por eso es hija mía la
estrecha necesidad, para quien quiere amar, reparar, sustituirse por todos, el hacer vida en mi
Querer, donde todo brota, las cosas se multiplican por cuantas se quieran, donde todas las cosas
quedan acuñadas con el sello divino, y este sello divino forma otras fuentes, cuyas olas
impetuosas se elevan, y se elevan tanto, que al romper inundan todo y hacen bien a todos. Por
eso siempre, siempre en mi Querer, ahí te espero, ahí te quiero”.
+ + + +
744 sig