buscando tus deseos, tus afectos y otras cosas, si los has perdido en mi Querer? Mi Voluntad
es inmensa, y para encontrarlos se necesita demasiado, y para vivir de Mí conviene no vivir más
de la vida propia, de otra manera haces ver que no estás contenta de vivir de mi Vida y toda
perdida en Mí”.
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12-113
Septiembre 26, 1919
Efectos del estado de víctima.
(1) No hago otra cosa que lamentarme con mi amable Jesús, y el bendito Jesús haciéndose
oír me ha dicho:
(2) “Hija mía, quien es víctima debe estar expuesta a recibir todos los golpes de la Justicia
Divina, y debe probar en sí las penas de las criaturas y los rigores que estas penas merecen de
la Justicia Divina. ¡Oh! cómo gemía mi despedazada Humanidad bajo estos rigores! Y no sólo
esto, sino que de tu estado de privación y abandono puedes ver cómo las criaturas están
Conmigo y cómo la Justicia Divina está por castigarlas con más terribles flagelos, el hombre ha
llegado al estado de completa locura, y con los locos se usan los medios más duros”.
(3) Y yo: “¡Ah, mi Jesús, mi estado es demasiado duro, si no tuviese el encanto de tu Querer
que me tiene como absorbida, yo no sé qué haría!”
(4) Y Jesús: “Mí justicia no puede tomarse de dos la satisfacción, por eso te tiene como
suspendida de las penas de antes, pero como cuando Yo quise que te pusieras en este estado
estuvo también el concurso de la obediencia, ahora la obediencia quiere mantenerte aún, es por
eso que continúa teniéndote en tal estado, pero esto es siempre algo ante la Justicia Divina,
porque la criatura quiere hacer su parte; tú no te apartes en nada y después verás lo que hará
tu Jesús por ti”.
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12-114
Octubre 8, 1919
Efectos de la confianza.
(1) Continuando mi habitual estado de penas y de privaciones, me la paso con Jesús casi en
silencio, toda abandonada en Él como una pequeña bebita. Entonces mi dulce Jesús
haciéndose ver en mi interior me ha dicho:
(2) “Hija mía, la confianza en Mí es la pequeña nube de luz en la cual queda el alma tan
envuelta, que le hace desaparecer todos los temores, todas las dudas, todas las debilidades,
porque la confianza en Mí no sólo le forma esta pequeña nube de luz que la envuelve toda, sino
que la nutre con alimentos contrarios, que tienen la virtud de disipar todos los temores, dudas y
debilidades. En efecto, la confianza en Mí disipa el temor y nutre al alma de puro amor, disipa
las dudas y le da la certeza, quita la debilidad y le da la fortaleza, es más, la hace tan atrevida
Conmigo, que se aferra a mis pechos y chupa, chupa y se nutre, no quiere otro alimento, y si ve
que chupando no recibe nada, y esto lo permito para ejercitarla en la más alta confianza, ella ni
se cansa ni se separa de mi pecho, más bien chupa más fuerte, golpea la cabeza en mi pecho,
y Yo complacido la hago hacer. Así que el alma que verdaderamente confía en Mí es mi sonrisa
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