si trata con personas, si lícitamente conversa, es porque lo quiero Yo, y si Yo no lo quisiera ella
está dispuesta y lista a dejarlo todo”, y por esto Yo pongo las cosas a su disposición, porque
todo lo que hace es todo efecto de mi Querer, no más del suyo. Dime ¡oh! hija mía, ¿qué cosa
te ha faltado desde que te diste toda a Mí? Te he dado mis gustos, mis placeres y todo Yo mismo
para tu contento, esto en el orden sobrenatural, y en el orden natural tampoco te he hecho faltar
nada, confesores, comuniones, y todo lo demás, es más, tú queriéndome sólo a Mí no querías
a los confesores tan frecuentemente, pero Yo queriendo que abundase de todo quien de todo
se quería privar por Mí, no te he prestado atención. Hija, ¡qué dolor siento en mi corazón al ver
que las almas no lo quieren comprender, ni siquiera las almas que se dicen las más buenas!”.
+ + + +
11-14
Abril 4, 1912
La Divina Voluntad debe ser el centro de todo.
(1) Esta mañana mi siempre amable Jesús ha venido y me ha dicho:
(2) “Hija mía, mi Voluntad es el centro, las otras virtudes son la circunferencia. Imagínate un
rueda en la que en el centro están concentrados todos los rayos, si uno de estos rayos quisiera
separarse del centro, ¿qué sería de él? Primero que haría el ridículo, y segundo quedaría
inoperante, porque no estando más unido al centro no recibiría más vida y quedaría muerto, y
la rueda al rodar se desharía de él, así es para el alma mi Voluntad, mi Voluntad es el centro,
cualquier cosa, aun santa, virtudes, obras buenas que no son hechas en mi Voluntad y sólo para
cumplir mi Querer, son como rayos separados del centro de la rueda, y son obras y virtudes sin
vida, por tanto jamás pueden agradarme, más bien hago de todo para deshacerme de ellas y
castigarlas”.
+ + + +
11-15
Abril 10, 1912
Las almas que tienen más confianza son el
desahogo y el entretenimiento del Amor de Jesús.
(1) Continuando mi habitual estado, en cuanto ha venido el bendito Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, las almas que más resplandecerán, como refulgentes gemas en la corona de mi
Misericordia, son las almas que tienen más confianza, porque por cuanta más confianza tienen,
tanto más dan campo al atributo de mi Misericordia para derramar cualquier gracia que esas
almas quieran; en cambio quien no tiene verdadera confianza, ella misma me encierra las
gracias dentro de Mí y permanece siempre pobre y desprovista, y mi Amor queda contenido en
Mí y sufro grandemente, y para no sufrir tanto y para poder más libremente desahogar mi Amor,
trato más con las almas que tienen confianza que con las otras, porque con éstas puedo
desahogar mi Amor, puedo jugar, puedo tomar amorosos contrastes, porque no tengo que temer
que se enfaden, que se dejen llevar por el temor, más bien se hacen más atrevidas y en todo
encuentran como amarme más. Así que las almas con confianza son el desahogo y el
entretenimiento de mi Amor, son las más agraciadas y las más ricas”.
+ + + +
577 sig