11-9
Marzo 3, 1912
El temperamento de Jesús lo forma su Voluntad, y el
alma que hace la Voluntad de Dios toma parte en
todas las cualidades de su temperamento.
(1) Continuando mi habitual estado, ha venido mi adorable Jesús y me ha dicho:
(2) “Hija mía, quien hace mi Voluntad pierde su temperamento y toma el mío, y como en mi
temperamento hay tantas músicas que forman el paraíso de los bienaventurados, esto es:
música es mi temperamento dulce, música es la Bondad, música la Santidad, música la Belleza,
la Potencia, la Sabiduría, la Inmensidad, y así de todo lo demás de mi Ser, entonces el alma
tomando parte en todas las cualidades de mi temperamento, recibe en ella todas las variedades
de estas músicas, y conforme va haciendo aun las más pequeñas acciones, me hace una música
y Yo al oírla conozco inmediatamente que es música que el alma ha tomado de mi Voluntad,
esto es de mi temperamento, y corro y la voy a oír, y me agrada tanto que quedo recreado y
resarcido por todas las afrentas que me hacen todas las demás criaturas. Hija mía, ¿qué será
cuando estas músicas pasen al Cielo? Al alma la pondré frente a Mí, Yo haré mi música y ella
la suya, nos saetearemos recíprocamente, el sonido de uno será el eco del sonido de la otra,
las armonías se confundirán, y con toda claridad se conocerá por todos los bienaventurados que
esta alma no es otra cosa que fruto de mi Querer, portento de mi Voluntad, y todo el Cielo por
ella gozará de un paraíso de más. Estas son las almas a las cuales voy repitiendo: “Si no hubiera
creado el Cielo, por ti sola lo crearía”. Distiendo el cielo de mi Querer en ellas, y en ellas hago
mis verdaderas imágenes, en estos cielos me voy espaciando, divirtiéndome y entreteniéndome
con ellas; a estos cielos les repito: “Si no me hubiera quedado en el Sacramento, por ustedes
solas me quedaría”. Porque ellas son mis verdaderas hostias, y Yo, así como no podría vivir sin
un Querer, así tampoco puedo vivir sin estos cielos de mi Voluntad; es más, no sólo son mis
verdaderas hostias, sino mi calvario y mi misma Vida. Estos cielos de mi Querer me son más
queridos y son más privilegiados que los tabernáculos y que las mismas hostias consagradas,
porque en la hostia, con el consumirse las especies mi Vida termina, en cambio en estos cielos
de mi Querer mi Vida no termina jamás, más bien me sirven de hostias en la tierra y serán
hostias eternas en el Cielo. A estos cielos de mi Querer agrego: “Si no me hubiera encarnado
en el seno de mi Madre, por estas almas me habría encarnado, por éstas habría sufrido la
Pasión”. Porque en ellas encuentro el verdadero fruto completo de mi Encarnación y de mi
Pasión”.
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11-10
Marzo 8, 1912
Qué significa víctima.
(1) Esta mañana se ha ofrecido víctima el Padre G. a Nuestro Señor, y yo estaba pidiendo y
ofreciéndolo para que lo aceptara, y mi amable Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, Yo lo acepto de buen grado, dile que su vida no será más la suya sino la mía;
es más, lo elijo víctima de mi Vida oculta. Mi Vida oculta fue víctima de todo el interior del hombre,
así que dio satisfacción por los pensamientos, deseos, tendencias, afectos malos. Todo lo que
el hombre hace exteriormente, no es otra cosa que el desahogo de su interior, y si tanto mal se
ve en el exterior, ¿qué será del interior? Así pues, bastante me costó el rehacer el interior del