hombre, basta decir que en eso empleé la prolijidad de treinta años; mi pensamiento, mi latido,
el respiro, los deseos, estaban siempre dedicados a correr hacia el pensamiento, el latido, el
respiro, el deseo del hombre para repararlos, para santificarlos y para dar satisfacción por ellos;
es así como lo elijo a él víctima para este punto de mi Vida oculta, así que quiero todo su interior
unido Conmigo y ofrecido a Mí para darme satisfacción por el interior malvado de las demás
criaturas; y muy a propósito lo elijo para esto, pues siendo él sacerdote conoce más que los
demás el interior de las almas, el fango, la podredumbre que hay dentro de ellas, y por esto
puede conocer mejor cuánto me costó este mi estado de víctima, en el que quiero que tome
parte, y no sólo él, sino también los demás que él conoce y trata. Hija mía, dile que le hago una
gracia grande aceptándolo como víctima, porque el hacerse víctima no es otra cosa que un
segundo bautismo, más bien, más que el bautismo, porque se trata de resurgir en mi misma
Vida, y debiendo la víctima vivir Conmigo y de Mí, me es necesario lavarla de toda mancha,
dándole un nuevo bautismo y reafirmarla en la gracia para poder admitirla a vivir Conmigo, así
que de ahora en adelante todo lo que él haga no dirá que es cosa suya, sino mía, así que si
reza, si habla, si obra, dirá que son cosas mías”.
(3) Después de esto parecía que Jesús miraba en torno a mí, y le he dicho: “¿Qué miras, ¡oh!
Jesús? ¿No estamos solos?”
(4) Y Él: “No, hay otras personas, las atraigo en torno a ti para tenerlas más estrechadas
Conmigo”.
(5) Y yo: “¿Las amas mucho?”
(6) Y Él: “Sí, pero las quisiera más desenvueltas, más confiadas, más audaces y más íntimas
Conmigo, sin ningún pensamiento de ellas mismas, porque deben saber que las víctimas no son
más dueñas de ellas mismas, de otra manera anulan el estado de víctima”.
(7) Entonces yo, teniendo un poco de tos le he dicho: “Jesús, hazme morir de tisis, pronto,
pronto, hazme ir, llévame Contigo”.
(8) Y Jesús: “No me hagas ver que quedas descontenta, pues así Yo sufro. Sí, morirás de
tisis, pero falta todavía un poco, y si no mueres de tisis corporal morirás de tisis de amor. ¡Ah!,
no salgas de mi Voluntad, porque mi Voluntad será tu paraíso, más bien el paraíso de mi Querer;
por cuantos días estés en la tierra, otros tantos paraísos más te daré en el Cielo”.
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11-11
Marzo 13, 1912
Efectos del estado de víctima. Jesús continúa
hablando acerca del estado de víctima y me ha dicho:
(1) “Hija mía, el bautismo del nacimiento es de agua, por eso tiene virtud de purificar, pero no
de quitar las tendencias, las pasiones; en cambio el bautismo de víctima es bautismo de fuego,
por eso tiene virtud no sólo de purificar sino de consumar cualquier pasión y tendencia mala; es
más, Yo mismo la voy bautizando parte por parte: Mi pensamiento bautiza el pensamiento del
alma, mi latido su latido, mi deseo su deseo y así de todo lo demás. Este bautismo se desarrolla
entre Yo y el alma a medida que ella se da a Mí y no vuelve a tomar lo que me ha dado, he aquí
porqué hija mía no adviertes malas tendencias ni otras cosas, esto te sucede por el estado de
víctima, y te lo digo para tu consuelo, por eso di al padre G. que esté bien atento, que ésta es la
misión de las misiones y el apostolado de los apostolados, dile que siempre conmigo lo quiero
y todo atento a Mí”.
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