+ + + +
11-6
Febrero 24, 1912
El alma que hace la Divina Voluntad pierde su
temperamento, y adquiere el temperamento
de Jesús. Sonrisa de Jesús.
(1) Habiendo visto varias almas alrededor de Jesús, especialmente una muy sensible, Jesús
me ha dicho:
(2) “Hija mía, las almas de temperamento sensible, si se ponen al bien, hacen más progreso
que las otras, porque su sensibilidad las lleva a empresas grandes y arduas”.
(3) Yo le he rogado que le quitara ese resto de sensibilidad humana que le quedaba, que la
estrechara más a Él, que le dijera que la amaba, pues al oírse decir que la amaba la conquistaría
del todo; verás que lo lograrás, ¿no me has vencido a mí así, diciéndome que me amabas tanto,
tanto?
(4) Y Jesús: “Sí, sí, lo haré, pero necesito su cooperación, necesito que huya cuanto más
pueda de las personas que le excitan la sensibilidad”.
(5) Entonces yo he agregado: “Amor mío, dime, y mi temperamento, ¿cuál es?”
(6) Y Jesús: “Quien vive en mi Voluntad pierde su temperamento y adquiere el mío. Así que
en el alma que hace mi Voluntad se descubre un temperamento afable, atrayente, penetrante,
digno y a la vez sencillo, de una sencillez infantil, en suma, me asemeja en todo. Más bien, más
todavía, tiene en su poder el temperamento como lo quiere y como se necesita, pues como vive
en mi Voluntad toma parte en mi Potencia, por lo tanto tiene las cosas y a sí misma a su
disposición, así que según las circunstancias y las personas con las que trata, toma mi
temperamento y lo desarrolla”.
(7) Y yo: “Dime, ¿me das un primer puesto en tu Querer?”
(8) Jesús sonriendo: “Sí, sí, te lo prometo, de mi Voluntad no te haré salir jamás, y tomarás y
harás lo que quieras”.
(9) Y yo: “Jesús, quiero ser pobre, pobre y pequeña, pequeña; de tus mismas cosas no quiero
nada, mejor que las tengas Tú mismo, yo sólo te quiero a Ti, y conforme necesite las cosas Tú
me las darás, ¿no es verdad, ¡oh! Jesús?”
(10) Y Jesús: “Bravo, bravo a mi hija, finalmente he encontrado una que no quiere nada; todos
quieren alguna cosa de Mí, pero no el Todo, esto es, a Mí mismo; en cambio tú, con no querer
nada has querido todo, y aquí está toda la fineza y la astucia del verdadero amor”.
(11) Yo he sonreído y Jesús ha desaparecido.
+ + + +
11-7
Febrero 26, 1912
El mendigo de amor. La criatura está hecha sólo de amor.
(1) Regresando mi todo y siempre amable Jesús, me ha dicho:
(2) “Hija mía, Yo soy Amor, e hice a las criaturas todo amor: los nervios, los huesos, las carnes,
son tejidos de amor; y después de haberlas tejido de amor hice correr en todas sus partículas,
como cubriéndolas con un vestido, la sangre, para darles vida de amor, así que la criatura no es
otra cosa que un complejo de amor, y no se mueve por ninguna otra cosa sino sólo por amor; a
572 sig