(4) Y Él: “Cierto, cierto, es necesario amar para poder comprender el amor, y el amor cuando
no une por las buenas, busca unir con las aflicciones, con los contrastes y también con las santas
maldades”.
+ + + +
10-50
Enero 27, 1912
El alma quiere estar oculta.
(1) Esta mañana Jesús me hacía ver a un alma que lloraba, pero parecía más bien llanto de
amor; Jesús se la estrechaba y parecía que dentro de su corazón estaba una cruz, la cual,
oprimiéndole el corazón le hacía sentir abandonos, frialdades, agonías, distracciones,
opresiones, y el alma se debatía y alguna vez huía de los brazos de Jesús para ponerse a los
pies, Jesús quería que en este estado resistiese a estarse en sus brazos diciéndole: “Si sabes
resistir en este estado a estar en mis brazos, sin vacilar, esta cruz será tu santificación, de otra
manera estarás siempre en un punto”.
(2) Yo al ver esto he dicho: “Jesús, ¿qué quieren de mí estos tales? Me parece que me quieren
quitar la santa libertad y entrar en los secretos que hay entre Tú y yo”.
(3) Y Jesús: “Hija mía, si he permitido esto, de hacer oír alguna cosa de cuanto tú hablas
Conmigo, ha sido por causa de su gran fe, y si no lo hiciera me sentiría como si los defraudase;
que prueben los demás y verás que no te hago ni siquiera respirar”.
(4) Y yo: “Temo, oh Jesús, que también en esta hora no estamos solos, y si Tú las cosas las
haces salir fuera, ¿donde estará mi ocultamiento en Ti? Escucha ¡oh! Jesús, te lo digo poco a
poco, que mis locuras no quiero que salgan fuera, sólo Tú debes saberlas, porque sólo Tú
conoces cuan loca y mala soy, tanto, que llego aun a hacer impertinencias Contigo, a hacer
berrinches como si fuera una niña, ¿quién llega a tanto? Ninguno, sólo mis locuras, mi soberbia,
mi gran maldad, y como veo que me quieres mucho, por eso yo para tener más amor de Ti,
continúo mis ridiculeces, no poniendo atención en nada más que en tu entretenimiento, ¿qué
saben de esto los demás, ¡oh! amado Jesús?”
(5) “Hija mía, no te aflijas, Yo te lo dije, que tampoco Yo lo quiero habitualmente, a lo más una
vez de cien”.
(6) Y casi para distraerme ha agregado:
(7) “Dime, ¿qué quieres decir a aquellos que están en el Cielo?”
(8) Y yo: “Por mí no sé decir nada a ninguno, sólo a Ti sé decir todo, así que por medio tuyo
les dirás que obsequio y saludo a todos, a la dulce Mamá, a los santos y ángeles, mis hermanos,
a las vírgenes, mis hermanas, y les dirás que recuerden a la pobre exiliada”.
+ + + +
10-51
Febrero 2, 1912
Cómo debe ser el alma víctima.
(1) Esta mañana habiendo ofrecido a un alma como víctima a Jesús, Él ha aceptado el
ofrecimiento y me ha dicho:
(2) “Hija mía, la 1a cosa que quiero es la unión de los quereres, debe abandonarse en mi
Voluntad, debe ser el entretenimiento de mi Querer, estaré tan atento a mirar si todo lo que hace
562 sig