10-43
Noviembre 18, 1911
En qué consiste la verdadera crucifixión. La crucifixión exterior
duró apenas tres horas, pero la crucifixión de todas las partículas
de su Ser, y la crucifixión de su voluntad humana en la
Voluntad del Padre, le duró toda la Vida.
(1) Lamentándome con Jesús de sus privaciones, especialmente en estos días en que ni
siquiera me hacía ver nada, el bendito Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, aquí estoy en tu corazón, y si no te hago ver nada es porque he dejado el mundo
en poder de sí mismo, y habiéndome retirado Yo de ellos, te he retirado también a ti, y por eso
en estos días no ves lo que sucede, pero para ti estoy siempre atento a ver y escuchar que
quieres, ¿me has pedido acaso alguna cosa? ¿Has tenido necesidad de mis enseñanzas y no
te he hecho caso? Más bien te estoy asistiendo tanto, que te he puesto en condición de no sentir
necesidad de nada, tu única necesidad es mi Querer y que se cumpla en ti la consumación del
amor. Mi Voluntad es como un resorte, y por cuanto más el alma penetra dentro de mi Querer,
tanto más este resorte de mi Voluntad se amplía, y el alma toma más parte en todos mis bienes,
así que en este período de tu vida te quiero toda atenta a formar la perfecta consumación de ti
en el amor”.
(3) Y yo: “Pero dulce amor mío, yo temo mucho por mi estado presente, mi amor, ¡qué cambio!
Tú lo sabes, también el sufrir me ha dejado, parece que tiene miedo de venir a mí, ¿no es esta
una señal funesta?”
(4) Y Jesús: “Lo que tú dices es falso hija mía, si Yo no te tuviera como atada tú te levantarías,
¿qué significa ese no poder moverte por ti misma? ¿Tener necesidad de los demás en tus
cosas? ¿No significa acaso que te tengo atada? Habiéndote liberado de las ataduras de mi
presencia, mi amor usa otros artificios para tenerte atada Conmigo, y debes saber que la
verdadera crucifixión no consiste en ser crucificada en las manos y pies, sino en todas las
partículas del alma y del cuerpo, así que ahora te tengo más crucificada que antes. Para Mí,
¿cuánto duró la crucifixión exterior en las manos y pies? Apenas tres horas, pero la crucifixión
de todas las partículas de mi Ser, y la crucifixión de mi voluntad en la Voluntad del Padre me
duraron toda la vida. ¿No quieres tú imitarme también en esto? ¡Ah! si Yo te quisiera liberar en
verdad, tú quedarías bien, como si no hubieras estado en la cama ni siquiera un día. Pero te
prometo que volveré pronto”.
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10-44
Diciembre 14, 1911
La palabra de Jesús es sol, nutre la
mente y sacia el corazón de amor.
(1) Continúo con mis días amarguísimos pero resignada al Querer de Dios. Mi siempre amable
Jesús, si se hace ver, es siempre afligido y taciturno, parece que no me quiere prestar atención.
Esta mañana, haciéndose ver, me ponía dos aretes, tan brillantes que parecían dos soles, y
después me ha dicho:
(2) “Hija amada mía, para quien está toda atenta a escucharme, mi palabra es sol que no sólo
alegra el oído, sino que nutre la mente y sacia el corazón de Mí y de mi amor. ¡Ah!, no se quiere
comprender que toda mi intención es de tenerlos a todos ocupados en Mí, sin poner cuidado en
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