Iglesia sea purgada y lavada con el derramamiento de sangre, porque mucho, mucho se ha
ensuciado, tanto, de darme nausea; y donde se purifiquen en este modo, Yo evitaré la sangre,
¿qué más quieren?”.
(13) Después, volteándose como si mirase a un sacerdote ha agregado:
(14) “Yo te escojo a ti por cabeza de esta obra por haber puesto en ti un germen de arrojo,
esto es un don que te he dado, y este don no quiero que lo tengas inútil, hasta ahora lo has
malgastado en cosas frívolas, en locuras y en política, y éstas te han pagado amargándote y no
dándote jamás paz; ahora basta, basta, ponte a la obra mía, pon el valor que te he dado todo
para Mí, y Yo seré todo para ti y te pagaré dándote paz, gracia, y te haré adquirir aquella estima
que has ido buscando en el pasado y no la has obtenido, es más, no te daré la estima humana,
sino la divina”.
(15) Después ha dicho al padre G.: “Hijo mío, ánimo, defiende mi causa, sostén, ayuda a
aquellos sacerdotes que veas un poco dispuestos para esta obra, promete todo bien a nombre
mío a aquellos que se metan, amenaza a aquellos que susciten contradicciones y obstáculos.
Di a los obispos y a los jefes que si quieren salvar al rebaño, este es el único medio, toca a ellos
salvar a los pastores, y a los pastores toca salvar al rebaño, y si los obispos no ponen a salvo a
los pastores, cómo puede salvarse el rebaño?”
(16) 4.- Habiendo yo entendido las dificultades de los sacerdotes en formar las casas de
reunión, rogaba al buen Jesús que si era voluntad suya que esto se hiciera, quitase todos los
obstáculos que impedían tan gran bien, y mi adorable Jesús al venir me ha dicho:
(17) “Hija mía, todos los obstáculos provienen de que cada uno mira las cosas según sus
propias condiciones y disposiciones, y naturalmente mil lazos y obstáculos encuentran que les
impiden el paso, pero si miraran la obra según mi honor, mi gloria, y el solo bien de sus almas y
de las almas de los demás, todos los lazos quedarían rotos y los obstáculos desvanecidos. No
obstante, si se afilian Yo estaré con ellos y los protegeré tanto, que si algún sacerdote quiere
oponerse y obstaculizar mi obra, estoy dispuesto a quitarle aun la vida”.
(18) Después mi siempre amable Jesús ha agregado todo afligido: “Ah hija mía, ¿sabes tú
cuál es el obstáculo más infranqueable y el lazo más fuerte? Es el interés, el interés es la polilla
del sacerdote, porque lo vuelve leño podrido apto sólo para ser quemado en el infierno. El interés
vuelve al sacerdote el juguete del demonio, el hazmerreír del pueblo y el ídolo de las propias
familias, por eso el demonio pondrá muchos obstáculos para impedir que hagan esto, porque ve
rota la red que los tenía atados y esclavos en su dominio. Por eso di al padre G. que infunda
valor a quien vea dispuesto, que no los deje si no ve la obra encarrilada, de otra manera
comenzarán solamente a hacer proyectos y no concluirán nada. Que diga también a los obispos
que no acepten ordenaciones de otros, si no están dispuestos a vivir segregados de la familia;
diles también que muchos lo herirán mofándose de él y desacreditándolo, pero que él no les dé
importancia, todo el sufrir le será dulce si es por causa mía”.
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10-11
Enero 10, 1911
Cuando los sacerdotes no se ocupan sólo de
Dios, quedan áridos, porque no participan de
los influjos de la Gracia.
(1) Continuando mi habitual estado, por poco tiempo ha venido el bendito Jesús, yo estaba
rogándole que quitara los obstáculos que impedían estas reuniones y que nos manifestara cómo
le agradaría que esto se hiciera, y me ha dicho:
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