os responderá por mí. ¡Oh! cómo me siento feliz. ¡Ah! sí, también tomo tu beatitud, ¿no es verdad
Jesús? Pero vida mía y todo mi bien, Tú con tu beatitud vuelves beato a todo el Cielo, y yo
tomando tu beatitud no vuelvo beato a ninguno”. Y Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, también tú puedes, con tomar todo mi Ser y junto con Él mi beatitud, hacer
beatos a los demás. ¿Por qué mi Ser tiene virtud de beatificar? Porque todo es armonía en Mí,
una virtud armoniza con la otra, la justicia con la misericordia, la santidad con la belleza, la
sabiduría con la fortaleza, la inmensidad con la profundidad y altura, y así de todo lo demás,
todo es armonía en Mí, nada es discordante; estas armonías me vuelven beato a Mí mismo, y
vuelvo beatos a todos aquellos que a Mí se acercan. Entonces tú, tomando mi Ser, debes estar
atenta a que todas las virtudes armonicen entre ellas, y esta armonía comunicará la felicidad a
cualquiera que se acerque a ti, porque viendo en ti bondad, dulzura, paciencia, caridad, igualdad
en todo, se sentirán felices estando cerca de ti”.
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9-21
Noviembre 6, 1909
La privación de Jesús purifica y consume al alma.
(1) Estaba lamentándome con Jesús por sus privaciones, y en cuanto se ha hecho ver me ha
dicho:
(2) “Hija mía, la cruz une siempre más Conmigo. Estas privaciones que tú sufres te hacen
volar sobre de ti misma, porque no encontrando en ti a Aquél que amas, te fastidia la vida, las
cosas que te circundan te aburren, no tienes dónde apoyarte, pues te parece que en ti falta
Aquél en el cual solamente puedes apoyarte, y por eso el alma sobrevuela hasta purificarse de
todo, hasta consumirse, y en esto tu Jesús te dará el último beso y te encontrarás en el Cielo.
¿No estás contenta?”
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9-22
Noviembre 9, 1909
Diversión de Jesús con el obrar del alma junto con Él.
(1) Encontrándome en mi habitual estado, me parecía ver a Nuestro Señor que extendía sus
brazos dentro de mí, y con sus manos parecía como si hiciera una sonatina con un órgano, y
Jesús se divertía al hacerlo sonar. Yo le he dicho: “¡Oh, cómo te diviertes!”
(2) Y Jesús: “Sí que me divierto. Debes saber que habiendo hecho tú las cosas junto Conmigo,
es decir, habiéndome amado con mi amor, adorado con mis adoraciones, reparado con mis
mismas reparaciones, y así de todo lo demás, entonces en ti las cosas son inmensas como las
mías, y esta unión de obrar ha formado este órgano; pero cada vez que tú sufres alguna cosa
de más, le agregas otra tecla, y Yo de inmediato vengo a hacer mi sonatina para ver qué sonido
produce esta nueva tecla, y con ello tomo una diversión más, por eso por cuanto más sufres,
tanta más armonía aumentas a mi órgano, y Yo más me divierto”.
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