(4) “¿No la quieres terminar tú? Te la hago terminar Yo”.
(5) Y se ha puesto en mi interior a rezar en voz alta y a decir todo lo que debía decir yo. Viendo
esto he quedado confundida y he seguido al buen Jesús, y en cuanto ha visto que ya no prestaba
atención a nada, entonces ha hecho silencio y yo he quedado sola haciendo lo que tengo
costumbre de hacer.
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9-11
Julio 27, 1909
El alma es el juguete de Jesús en la tierra.
(1) Encontrándome en mi habitual estado pensaba entre mí: “¿Qué haré? No sirvo para nada;
Él no viene y yo he quedado como un objeto inútil, porque sin Él no valgo nada, no sufro nada,
¿entonces para qué tenerme sobre esta tierra? Y Él, en cuanto se ha hecho ver, como un
relámpago me ha dicho:
(2) “Hija mía, te tengo como juguete, pero los juguetes no siempre se tienen en las manos,
muchas veces, aun por meses y meses no se tocan, pero a pesar de esto, cuando el dueño de
aquel juguete lo quiere, éste no deja de formar su diversión. ¿Quieres tú acaso que ni siquiera
un juguete tenga Yo sobre la tierra? Haz que me entretenga contigo a mi agrado sobre la tierra,
y Yo en correspondencia te haré entretenerte Conmigo en el Cielo”.
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9-12
Julio 29, 1909
La paz es virtud divina.
(1) Continuando mi habitual estado decía entre mí: “¿Por qué el Señor quiere que no entre en
mí ni un aliento de turbación, y que en todas las cosas me mantenga siempre en paz? Parece
que ninguna cosa le agrada, aunque fueran obras grandes, virtudes heroicas, sufrimientos
atroces; parece que Él olfatea en el alma, y a pesar de todas estas obras, virtudes y sufrimientos,
si no hay paz queda nauseado y descontento del alma”. En ese momento se ha hecho oír, y con
una voz digna e imponente, respondiendo a mi ¿por qué?, me ha dicho:
(2) “Porque la paz es virtud divina, y las otras virtudes son humanas; así que, cualquier virtud,
si no está coronada por la paz, no se puede llamar virtud, sino vicio. He aquí el por qué me
importa tanto la paz, porque la paz es la señal más cierta de que se sufre y se obra por Mí, y es
la herencia que doy a mis hijos, la paz eterna que gozarán Conmigo en el Cielo”.
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El alma, juguete de oro y de brillantes.
9-13
Agosto 2, 1909
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