7-43
Septiembre 14, 1906
Puesto de las almas en la Humanidad de Jesús.
(1) Esta mañana me encontraba fuera de mí misma y veía al niño Jesús dentro de un espejo
tersísimo y grandísimo, de modo que desde cualquier parte en que me encontraba lo podía ver
muy bien. Yo le hacía señas con la mano para que viniera a mí, y Jesús me hacía señas para
que fuera a Él. Mientras estaba en esto veía personas devotas y sacerdotes, como si se pusieran
entre Jesús y yo, y hablaban de mí; yo no les ponía atención, mi mira era mi dulce Jesús. Pero
Él ha salido apresuradamente de dentro del espejo, y quería dominar a aquellos que
murmuraban diciéndoles:
(2) “Que ninguno me la toque, porque tocando a quien me ama me siento más ofendido que
si me tocasen a Mí directamente, y os haré ver cómo sé tomar la defensa de quien toda se ha
dado a Mí, y de su inocencia”.
(3) Y con un brazo me estrechaba y con el otro amenazaba a aquellos. Y a mí nada me
importaba que hablaran mal de mí, sólo me disgustaba que Él los quisiera castigar, y le he dicho:
“Dulce vida mía, no quiero que ninguno sufra por causa mía, y por esto conoceré que me amas,
si te calmas y no los castigas, de otra manera quedaré descontenta”. Así parece que se ha
calmado y me ha alejado de aquella gente conduciéndome en mí. Después continuaba viéndolo
pero no más como niño, sino crucificado, y le he dicho:
(4) “Adorable bien mío, cuando sufriste la crucifixión todas las almas tenían un puesto en tu
Humanidad, ¿y mi puesto en qué parte se encontraba?”
(5) Y Él: “Hija mía, el puesto de las almas amantes era en mi corazón, pero a ti, además de
tenerte en el corazón, debiendo coadyuvar a la Redención con el estado de víctima, te tenía en
todos mis miembros, como en ayuda y consuelo”.
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7-44
Septiembre 16, 1906
La pura y simple verdad, es el imán más
poderoso para atraer los corazones.
(1) Habiéndome dicho el confesor que Monseñor no quería que vinieran personas a visitarme
para que no me distrajera, yo le he dicho: “Más de una vez habéis dado esta obediencia, pero
jamás se realiza, se cumple por poco tiempo, pero después todo queda como antes; si ustedes
me dan la obediencia de no hablar más, mi silencio haría que se alejaran todos”. Después,
habiendo recibido la comunión, he dicho al Señor: “Si es de tu agrado quisiera saber como están
las cosas ante Ti; Tú sabes el estado de violencia en el cual me encuentro cuando estoy con las
personas, porque sólo Contigo me encuentro bien. Yo no sé entender el por qué quieren venir,
yo me muestro huraña, no hago uso de nada para atraerlos, más bien modos desagradables. El
por qué quieran venir yo no lo sé. ¡Oh, quiera el Cielo que pudiera quedarme sola!” Entonces Él
me ha dicho:
(2) “Hija mía, la verdadera, pura y simple verdad, es el imán más potente para atraer a los
corazones y disponerlos a afrontar cualquier sacrificio por amor de la verdad y de las personas
que revelan esta verdad. ¿Quién ha dispuesto a los mártires a dar su sangre? La verdad. ¿Quién
ha dado la fuerza para mantener la vida pura, honrada, a tantos santos en medio de tantas
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