tu respiro sea un continuo acto de amor para Mí, para hacer que de esta chispita se pueda
formar un pequeño incendio, y así dar desahogo al amor de tu Creador”.
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7-21
Junio 20, 1906
Todo debe reducirse a un punto solo,
esto es: Volverse todo una llama.
(1) Me sentía muy sufriente de alma y de cuerpo, y habiendo pasado la noche con fiebre me
sentía quemar y consumir, y toda sin fuerzas me sentía morir, con el agregado de que Jesús no
venía, verdaderamente no podía más. Ahora, después de mucho me he sentido salir fuera de
mí misma, y veía a Nuestro Señor dentro de una luz grandísima, y a mí misma toda clavada,
aun las más pequeñas partículas de mis miembros, así que no eran sólo las manos y pies como
otras veces, sino que cada uno de mis huesos tenía su clavo metido dentro. ¡Oh! Cuántos
acerbos dolores sentía yo, a cada pequeño movimiento me sentía desgarrar por aquellos clavos
y desfallecía, y de vez en cuando me sentía morir, pero resignada y abismada en el Divino
Querer, el cual me parecía que fuera una llave que abría los tesoros divinos para tomar la fuerza
para sostenerme en aquel estado de sufrimiento, hasta volverme contenta y feliz; sin embargo
yo me quemaba y estos clavos parecía que producían fuego, y yo estaba sumergida en este
fuego. El bendito Jesús me veía y parecía que se complacía por mi estado, y me ha dicho:
(2) “Hija mía, todo debe reducirse a un solo punto, esto es: Llegar a ser todo una llama, y de
esta llama cernida, prensada, golpeada, sale una luz purísima, no como luz de fuego sino de
sol, toda semejante a la luz que me circunda, y el alma convertida en luz no puede estar lejana
de la luz divina, más bien mi luz la absorbe en sí misma y la lleva al Cielo. Por eso ánimo, es la
completa crucifixión de alma y cuerpo; ¿no ves que tu luz está ya por salir de la llama, y mi luz
la espera para absorberla?”
(3) Mientras esto decía, yo me he mirado y veía dentro de mí una llama grande, y de ésta
salía un pequeño rayito de luz que estaba por separarse y emprender el vuelo. ¿Quién puede
decir mi contento? Ante el pensamiento de morir, el pensamiento de estar siempre con mi único
y sumo Bien, con mi vida, con mi centro, me siento en el paraíso anticipadamente.
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7-22
Junio 22, 1906
Vestido misterioso semejante al de Jesús.
(1) Continuando mi estado de sufrimientos, el bendito Jesús ha venido por poco tiempo y me
hacía ver un vestido todo adornado, sin costura ni abertura, que estaba suspendido sobre mi
persona. Mientras esto veía me ha dicho:
(2) “Amada mía, esta vestidura es semejante a la mía, que se te ha comunicado a ti por
haberte participado las penas de mi Pasión, y por haberte elegido por víctima. Este vestido
cubre, protege al mundo, y siendo sin costura ni abertura ninguno escapa de su protección, pero
el mundo con sus abusos no merece más que este vestido lo cubra, y así hacerlos sentir todo
el peso de la ira divina. Y Yo estoy a punto de traérmela para poder desahogar mi justicia desde
hace mucho tiempo contenida por esta vestidura”.
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