(5) Y yo: “Adorable Señor mío, yo no recuerdo, repítemela y la diré”.
(6) Y Él: “Hija mía, entre tantos títulos que tiene la cruz, tiene el título de un día festivo, porque
cuando se recibe un don, ¿qué cosa sucede? Se hace fiesta, se goza, se está más alegre;
ahora, la cruz siendo el don más precioso, más noble y hecho por la persona más grande y única
que existe, resulta más agradable y lleva más fiesta, más gozo que todos los otros dones.
Entonces, tú misma puedes decir qué otros títulos se puede dar a la cruz”.
(7) Y yo: “Como Tú dices, se puede decir que la cruz es festiva, jubilosa, gozosa, anhelante”.
(8) Y Él: “Bien, has dicho bien, pero el alma llega a experimentar estos efectos de la cruz
cuando está perfectamente resignada a mi Voluntad, y se ha dado toda sí misma a Mí, sin
retener nada para sí, y Yo para no dejarme vencer en amor por la criatura, le doy todo Yo mismo,
y en el donarme a Mí mismo dono también mi cruz, y el alma reconociéndola como don mío
hace fiesta y goza”.
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6-28
Marzo 20, 1904
Todas las cosas tienen origen en la fe.
(1) Esta mañana me sentía desanimada y entristecida por la pérdida de mi adorable Jesús, y
mientras estaba en este estado, ha hecho oír su dulcísima voz que me decía:
(2) “Hija mía, todas las cosas tienen origen en la fe. Quien es fuerte en la fe es fuerte en el
sufrir, la fe hace encontrar a Dios en cada lugar, hace que se descubra en cada acción, lo toca
en cada movimiento, y cada nueva ocasión que se presenta es una nueva revelación divina que
recibe. Por eso sé fuerte en la fe, porque si estás fuerte en ella en todos los estados y vicisitudes,
la fe te suministrará la fuerza y te hará estar siempre unida con Dios”.
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6-29
Abril 9, 1904
Basta un acto perfecto de resignación a la Voluntad Divina
para quedar purgado de todas las imperfecciones en las
cuales el alma no ha puesto nada de lo suyo.
(1) Debiendo recibir esta mañana la comunión, estaba pensando entre mí: “¿Qué dirá mi
bendito Jesús cuando venga a mi alma? Dirá: “Cómo es fea esta alma, mala, fría, abominable”.
Cuan rápido hará consumir las especies para no estar en contacto con esta alma tan fea, ¿pero
qué quieres de mí? A pesar de que soy tan mala, sin embargo debes tener paciencia para venir,
porque de todos modos me eres necesario, y no puedo hacer otra cosa”. Mientras esto decía
ha salido de dentro de mi interior y me ha dicho:
(2) “Hija mía, no quieras afligirte por esto, no se requiere nada para remediarlo, basta un acto
perfecto de resignación a mi Voluntad para poder quedar purgado de todas estas fealdades que
tú dices, y Yo te diré lo contrario de lo que piensas, te diré: “Cómo eres bella, siento el fuego de
mi amor en ti, y el perfume de mis fragancias, en ti quiero hacer mi perfecta morada”.
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