solidez, sin temer que alguna hoja caiga por tierra; las hojas externas son símbolo del desahogo
que hace el alma interior al exterior, porque teniendo vida por dentro son obras perfumadas de
caridad santa, que casi como luces golpean los ojos de Dios y del prójimo. Las segundas matas
de rosas son las almas exteriores, que el poco bien que hacen todo es externo, y a la vista de
todos, por eso, no siendo un desahogo del interior, no puede estar la sola finalidad del amor de
Dios, por eso, donde no hay esto, las hojas no pueden estar fijas, es decir las virtudes, por lo
que llegando el ligero soplo de la soberbia, el soplo de la complacencia, del amor propio, del
respeto humano, de las contradicciones, de las mortificaciones, hacen caer las hojas apenas las
tocan, así que la pobre rosa queda siempre desnuda, sin hojas, quedándole solamente espinas
que le punzan la conciencia”.
(7) Después de esto me he encontrado en mí misma.
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5-19
Octubre 3, 1903
Jesús continúa su Vida en el mundo no sólo en el Santísimo
Sacramento, sino también en las almas que se encuentran en gracia.
(1) Mientras estaba pensando en la hora de la Pasión cuando Jesús se despidió de su Madre
para ir a la muerte y se bendijeron mutuamente, y estaba ofreciendo esta hora para reparar por
aquellos que no bendicen en cada cosa al Señor, sino más bien lo ofenden, para impetrar todas
aquellas bendiciones que son necesarias para conservarnos en gracia de Dios y para llenar el
vacío de la gloria de Dios, como si todas las criaturas lo bendijeran. Mientras esto hacía, lo he
sentido moverse en mi interior, y decía:
(2) “Hija mía, en el acto de bendecir a mi Madre intenté también bendecir a cada una de las
criaturas en particular y en general, de modo que todo está bendecido por Mí: Los pensamientos,
las palabras, los latidos, los pasos, los movimientos hechos por Mí, todo, todo está avalado con
mi bendición. También te digo que todo lo bueno que hacen las criaturas, todo fue hecho por mi
Humanidad, para hacer que todo el obrar de las criaturas fuera primero divinizado por Mí.
Además de esto, mi vida continúa todavía real y verdadera en el mundo, no sólo en el Santísimo
Sacramento, sino también en las almas que se encuentran en mi Gracia, y siendo muy
restringida la capacidad de la criatura, no pudiendo tomar de una sola todo lo que Yo hice, hago
de manera que un alma continúe mis reparaciones, otra las alabanzas, alguna otra el
agradecimiento, alguna otra el celo de la salud de las almas, otra mis sufrimientos y así de todo
lo demás, y según me correspondan así desarrollo mi vida en ellas, así que piensa en que
estrechuras y penas me ponen, pues mientras Yo quiero obrar en ellos, ellos no me hacen caso”.
(3) Dicho esto ha desaparecido, y yo me he encontrado en mí misma.
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