que forman la vida del hombre, pero si siente amor a estas cosas, no sólo forman la vida, sino
que llega a hacer de ellas un ídolo propio. Así que si el amor es santo forma la vida de la
santificación, si es perverso forma la vida de la condenación”.
+ + + +
5-5
Marzo 24, 1903
Mientras se es nada, se puede ser todo estando con Jesús.
(1) Esta mañana, después de haber pasado días amarguísimos, el bendito Jesús ha venido y
se entretenía familiarmente conmigo; tanto que yo creía que debía poseerlo siempre; pero
cuando estaba en lo mejor, como un relámpago ha desaparecido; ¿quién puede decir mi pena?
Me sentía enloquecer, mucho más que estaba casi segura que no lo perdería más. Ahora,
mientras me consumía en penas, como un relámpago ha regresado, y con una voz sonora y
seria me ha dicho:
(2) “¿Quién eres tú que pretendes tenerme siempre contigo?”
(3) Y yo, loca como estaba, toda atrevida he respondido: “Estando Contigo soy todo, siento
que no soy otra cosa que una voluntad salida del seno de mi Creador, y esta voluntad hasta en
tanto que esté unida Contigo, siente la vida, la existencia, la paz, todo su bien. Sin Ti la siento
sin vida, destruir, dispersa, inquieta, puedo decir que pruebo todos los males, y para tener vida
y no dispersarme, esta voluntad salida de Ti busca tu seno, tu centro, y ahí quiere permanecer
para siempre”. Parecía que Jesús se enternecía todo, pero de nuevo ha repetido:
(4) “¿Pero quién eres tú?
(5) Y yo: “Señor, no soy otra cosa que una gota de agua, y esta gota de agua mientras se
encuentra en tu mar, le parece ser todo el mar; y si del mar no sale se mantiene limpia y clara,
de modo de poder estar frente a las otras aguas; pero si sale del mar se enfangará, y por su
pequeñez se desvanecerá”. Todo conmovido se ha inclinado hacia mí dándome un abrazo y me
ha dicho:
(6) “Hija mía, quien quiere estar siempre en mi Voluntad conserva en ella a mi misma Persona,
y si bien puede salir de mi Voluntad, habiéndola creado libre de voluntad, mi potencia obra un
prodigio suministrándole continuamente la participación de la Vida Divina, y por esta
participación que recibe siente tal fuerza y atracción de unión con la Voluntad Divina, que aunque
lo quisiera hacer no lo puede hacer, y ésta es la continua virtud de la que te hablé el otro día,
que sale de Mí hacia quien hace siempre mi Voluntad.
+ + + +
Temores por su estado.
5-6
Abril 7, 1903
(1) Después de haber pasado días amarguísimos por las continuas privaciones de mi adorable
Jesús, esta mañana me sentía al colmo de la aflicción, cansada y sin fuerzas, estaba pensando
que verdaderamente no me quería más en este estado, y casi me decidía a salir de él. Mientras
esto hacía, mi amable Jesús se ha movido en mi interior y se hacía oír que rezaba por mí, y sólo
comprendía que imploraba la potencia, la fuerza y la providencia del Padre para mí, agregando:
(2) “¿No ves, !oh¡ Padre, cómo tiene mayor necesidad de ayuda, porque después de tantas
gracias se quiere volver pecadora saliendo de nuestra Voluntad?”
317 sig