+ + + +
5-2
Marzo 19, 1903
El verdadero amor es aquél que sufriendo por Dios, quiere sufrir más.
(1) Esta mañana veía al confesor todo humillado, y junto el bendito Jesús y San José, el cual
le ha dicho: “Ponte a la obra y el Señor está pronto a darte la gracia que quieres”.
(2) Después de esto, viendo a mi amado Jesús sufriente como en el curso de la Pasión le he
dicho: “Señor, ¿no sentías cansancio al sufrir tantas diversas penas?”
(3) Y Él: “No, antes bien un sufrimiento encendía más el corazón para sufrir otro, estos son
los modos del sufrir divino; no sólo, sino que en el sufrir y en el obrar no mira otra cosa que el
fruto que de ello recibe. Yo en mis llagas y en mi sangre veía las naciones salvadas, el bien que
recibían las criaturas, y mi corazón antes que sentir fatigas sentía alegría y ardiente deseo de
sufrir más. Entonces, esta es la señal si lo que se sufre es participación de mis penas: Si une
sufrir y alegría de sufrir más, y si en su obrar obra por Mí, si no mira a lo que hace, sino a la
gloria que da a Dios y al fruto que de esto recibe.
+ + + +
5-3
Marzo 20, 1903
Jesús y San José consuelan al padre en sus dificultades.
(1) Encontrándome fuera de mí misma, veía al padre con dificultades respecto a la gracia que
quiere, y Jesús bendito otra vez con San José le decían:
(2) “Si te pones a la obra, todas tus dificultades desaparecerán, y se caerán como escamas
de pez”.
+ + + +
5-4
Marzo 23, 1903
Si el amor es santo forma la vida de la santificación,
si es perverso la vida de la condenación.
(1) Encontrándome en mi habitual estado, después de haber esperado mucho he visto por
poco tiempo a mi adorable Jesús entre mis brazos y una luz que salía de su frente, y en esta luz
estaban escritas las siguientes palabras: “El amor es todo para Dios y para el hombre, si cesa
el amor cesaría la vida, sin embargo hay dos especies de amor, uno espiritual y divino, y el otro
corporal y desordenado, y entre estos amores hay gran diferencia entre ellos por la intensidad,
multiplicidad, diversidad, se puede casi decir que es la diferencia que hay entre el pensar de la
mente y el obrar de las manos; la mente en brevísimo tiempo puede pensar en cientos de cosas,
donde las manos apenas pueden hacer una sola obra. Dios Creador, si crea a las criaturas, es
el amor lo que hace que las creé; si tiene en continua actitud sus atributos hacia las criaturas,
es el amor el que a esto lo empuja, y sus mismos atributos del amor reciben la vida. El mismo
amor desordenado, como a las riquezas, a los placeres y a tantas otras cosas, no son éstas las
316 sig