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4-172
Enero 10, 1903
Las palabras que más consuelan a la dulce
Mamá son: “Dominus Tecum”. 7
(1) Esta mañana, después de haber esperado mucho ha venido la Reina Madre con el Niño
en brazos, y me lo ha dado diciéndome que lo tuviera cortejado con actos continuos de amor.
Por cuanto he podido lo he hecho, y mientras esto hacía Jesús me ha dicho:
(2) “Amada mía, las palabras más agradables y que más consuelan a mi Madre son el
“Dominus Tecum”, porque no apenas fueron pronunciadas por el arcángel, sintió comunicarse
en Ella todo el Ser Divino, y por eso se sintió investida del poder divino, de modo que el suyo,
frente al poder divino se perdió, y mi Madre quedó con el poder divino en sus manos”.
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4-173
Enero 11, 1903
Ve a Monseñor que combate por la religión.
(1) Habiéndome dicho el confesor que rezara según las intenciones de Monseñor, veía,
encontrándome fuera de mí misma, que no concernía a Monseñor sino a otras personas, y entre
éstas veía a una mujer buenísima, pero toda consternada y que lloraba, y Monseñor bajo los
brazos de una cruz con Cristo clavado encima de ella, que defendía, y debía tener ocasión para
combatir por la religión, y el bendito Jesús que decía:
(2) “Los confundiré”.
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4-174
Enero 13, 1903
Ve a la Santísima Trinidad. Males de las adulaciones.
(1) Encontrándome en mi habitual estado, me parecía ver a la Santísima Trinidad que
recíprocamente se miraban, y era tanta su belleza que quedaban estáticos con sólo mirarse, y
en este estado se desbordaban fuera en amor, y por este amor quedaban como sacudidos, y
permanecían más intensamente estáticos, así que todo su bien y complacencia estaban
comprendidos en Ellos mismos, y toda su eterna vida y bienaventuranza, y funcionamiento,
estaban encerrados en esta única palabra: “amor”. Y toda la bienaventuranza de los santos
estaba formada por este obrar perfecto de la Santísima Trinidad.
(2) Mientras esto veía, el Hijo ha tomado la forma de Crucifijo, y saliendo de entre Ellos vino
a mí, participándome las penas de la crucifixión, y mientras estaba conmigo se ha puesto de
nuevo en medio de Ellos y ha ofrecido sus y mis sufrimientos, y dio satisfacción por el amor que
le debían todas las criaturas. Quién puede decir su complacencia, y cómo quedaban satisfechos
7 El Señor es contigo.
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