suministran los diferentes colores, y el alma es como tela que recibe en sí el retrato de la imagen
divina. Sucede como aquellos puentes altos, que por cuanto más altos tanto más precipitan a lo
bajo una lluvia abundante; así el alma, ante mi presencia se pone en el estado que le conviene,
o sea en lo bajo, en la nada, tanto que se siente destruir, y la Divinidad a torrentes hace llover
la gracia sobre ella y llega a sumergirla en Sí mismo, por eso debes estar contenta de todo, si
hablo, y contenta si no hablo”.
(3) Mientras esto decía me he sentido como sumergir en Dios, y después me he encontrado
en mí misma.
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4-110
Febrero 21, 1902
La palabra de Jesús fue simple, la entendían los doctos como los
más ignorantes. Los predicadores de estos tiempos dan tantas
vueltas, que los pueblos quedan en ayunas y fastidiados;
se ve que no la toman de la fuente divina.
(1) Encontrándome en mi habitual estado, mi adorable Jesús se hacía ver en mi interior como
queriendo descansar, pero mientras parecía que reposaba, como si hubiera recibido una ofensa
que no podía soportar, despertándose me ha dicho:
(2) “Hija mía, ten paciencia, hazme verter en ti esta amargura que no me da reposo”.
(3) Y así diciendo, vertió en mí lo que lo amargaba, y ha tomado su aspecto dulce de modo
de poder reposar, y continuaba estando en mi interior, esparciendo tantos rayos de luz, de modo
de formar una red de luz para tomar a todos los hombres dentro de aquella red, sólo que unos
recibían más de aquella luz y otros menos. Ahora mientras esto veía, Nuestro Señor me ha
dicho:
(4) “Amada mía, cuando hago silencio es señal que quiero reposo, es decir que tú te reposes
en Mí y Yo en ti. Cuando hablo es señal de que quiero vida activa, es decir que me ayudes en
la obra de la salvación de las almas; porque siendo mis imágenes, lo que a ellas se hace lo
considero hecho a Mí mismo”.
(5) Al decir esto veía algunos sacerdotes, y Jesús como lamentándose con ellos ha agregado:
(6) “Mi hablar fue simple, tanto que lo hacía comprender a los doctos y a los más ignorantes,
como se ve con claridad en el santo evangelio. En cambio los predicadores de estos tiempos,
tantas vueltas y vueltas mezclan, que los pueblos quedan en ayunas y fastidiados, se ve que no
lo toman de la fuente de mi manantial”.
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