para poder obtener con seguridad un reescrito de gracia”. Mientras esto decía, parecía que el
Señor presentaba mi ofrecimiento a la divina justicia. Él ha desaparecido y yo me he encontrado
en mí misma.
(5) Parece que los hombres a cualquier costo quieren confirmar al menos algún artículo de
esta ley, no pudiendo obtener que la confirmaran toda como ellos quieren y les place.
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4-106
Febrero 8, 1902
Significados de la Pasión de Jesús.
(1) Esta mañana, al venir mi adorable Jesús me ha participado parte de su Pasión. Ahora,
mientras me encontraba sufriendo, el Señor para aliviarme me ha dicho:
(2) “Hija mía, el primer significado de la Pasión contiene gloria, alabanza, honor,
agradecimiento, reparación a la Divinidad. El segundo es la salvación de las almas y todas las
gracias que se necesitan para obtener esta finalidad. Entonces, quien participa en las penas de
mi Pasión, su vida contiene estos mismos significados, no sólo, sino que toma la misma forma
de mi Humanidad, y como dicha Humanidad está unida con la Divinidad, también el alma que
participa en mis penas está en contacto con la Divinidad y puede obtener lo que quiere. Es más,
sus penas son como llaves para abrir los tesoros divinos, esto mientras vive acá abajo, y
después allá en el Cielo también le está reservada una gloria distinta que le es dada por mi
Humanidad y Divinidad, en modo de semejarse a mi misma luz y gloria, y será una gloria más
especial para toda la corte celestial, que le será dada por medio de esta alma, por lo que Yo le
he comunicado, porque por cuantas más almas se han semejado a Mí en las penas, tanto más
de dentro de la Divinidad saldrá luz y gloria, y toda la corte celestial participará de esta gloria”.
(3) Sea siempre bendito el Señor, y todo sea para su gloria y honor.
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4-107
Febrero 9, 1902
Jesús se pone a disposición del alma. Ella pide el
milagro de que no se confirme la ley del divorcio.
(1) Esta mañana mi dulcísimo Jesús al venir me ha participado en abundancia sus penas,
tanto, que me sentía como si debiera morir. Mientras me sentía en tal estado, el bendito Jesús
enternecido y conmovido al verme sufrir se ha puesto en mi interior, y doblando las manos me
ha dicho:
(2) “Hija mía, como tú has estado a mi disposición para sufrir, así también Yo para
corresponderte me pongo a tu disposición, dime que quieres que haga, porque estoy pronto para
hacer lo que tú quieres”.
(3) Entonces yo, recordándome cuánto le disgustaría si los hombres confirmasen la ley del
divorcio y los males que a la sociedad le vendrían, le he dicho: “Dulce Bien mío, ya que te dignas
ponerte a mi disposición, quiero que con tu omnipotencia obres un prodigio, que encadenando
la voluntad de las criaturas no puedan confirmar esta ley”. Y el Señor parecía que aceptaba mi
propuesta, diciéndome: “Casi todas las víctimas que ha habido sobre la tierra y que ahora se
encuentran en el Cielo, tienen alguna estrella brillantísima en sus coronas, que las hacen