+ + + +
4-104
Enero 26, 1902
La Reina Mamá está enriquecida con las tres prerrogativas de la Santísima Trinidad.
(1) Esta mañana mientras me encontraba en mi habitual estado, veía ante mí una luz
interminable, y comprendía que en aquella luz moraba la Santísima Trinidad, y al mismo tiempo
veía delante a esa luz a la Reina Mamá que quedaba toda absorbida por la Santísima Trinidad,
y Ella absorbía en Sí a las Tres Divinas Personas, de modo tal, que quedaba enriquecida con
las tres prerrogativas de la Trinidad Sacrosanta, es decir: Potencia, Sabiduría y Caridad, y así
como Dios ama al género humano como parte de Sí, y como partícula salida de Sí, y desea
ardientemente que esta parte de Sí mismo regrese a Él mismo, así la Mamá Reina, participando
en esto ama al género humano con amor apasionado.
(2) Ahora, mientras esto comprendía he visto al confesor y le pedí a la Virgen Santísima que
intercediera ante la Santísima Trinidad por él; Ella hizo una inclinación llevando mi oración al
Trono de Dios, y he visto que del Trono Divino salía un flujo de luz que cubría todo al confesor,
y me he encontrado en mí misma.
+ + + +
4-105
Febrero 3, 1902
Ofrece su vida para que no se apruebe la ley del divorcio.
(1) Encontrándome en mi habitual estado, me he encontrado fuera de mí misma con mi
adorable Niño Jesús entre mis brazos; primero ha derramado un poco de lo que lo amargaba, y
después hacía como si se quisiera ir, y yo estrechándolo entre mis brazos le he dicho: “Amado
mío y vida de mi vida, ¿qué haces? ¿Te quieres ir? ¿Y yo cómo hago? ¿No ves que cuando
estoy privada de Ti es para mí un continuo morir? Y además, tu corazón que es la misma bondad
no tendrá valor de hacerlo, y yo jamás te dejaré partir”. Y lo estrechaba fuerte como si mis brazos
se hubieran vuelto cadenas, así que no pudiendo soltarse se ha quedado conmigo, callado, y
yo, viendo que los males de la sociedad se agravaban mayormente, le he dicho: “Dulce Bien
mío, dime qué será de este divorcio que dicen, ¿llegarán a formar esta ley impía o no?”
(2) Y Él me ha dicho: “Hija mía, el interior del hombre contiene un tumor gangrenoso, lleno de
podredumbre, como si hubiera llegado a supurar, y no pudiendo contenerlo más dentro, quieren
cortar este tumor, pero no para curarse, sino para hacer que saliendo parte de esta podredumbre
pueda contaminar, contagiar a toda la sociedad. Pero el Sol divino, casi nadando en medio de
la sociedad grita continuamente diciendo: “Oh hombre, ¿no recuerdas de qué fuente de pureza
has salido, que como aura de luz te llamaba a tu camino? Cómo, no sólo te has contaminado,
sino que quieres llegar a obrar contra naturaleza, casi queriendo dar otra forma a la naturaleza
que te he dado, y del modo por Mí establecido”.
(3) Después dijo muchas otras cosas que yo no sé decir, pero lo decía con tanta amargura,
que yo no pudiendo resistir el verlo en aquel modo, he dicho:
(4) “Señor, retirémonos, ¿no ves cómo te amargan los hombres y casi no te dan paz?”.Así
nos hemos retirado a la cama, y queriendo aliviar a mi buen Jesús le he dicho: “Si tanto te aflige
que los hombres hagan esto, yo te ofrezco mi vida para sufrir cualquier pena y obtener que no
lleguen a eso, y para hacer que de ningún modo sea lanzada nuevamente, lo uno a tu sacrificio
265 sig