(5) Y yo: “¡Ah Señor, en qué aspecto tan feo se hace ver la justicia!”.
(6) Y Jesús ha agregado: “No es fea, si tú la ves tan armada, esto lo han provocado los
hombres, pero en sí misma es buena y santa, como mis otros atributos, porque en Mí no puede
haber ni siquiera la sombra del mal; es verdad que su aspecto aparece áspero, punzante,
amargo, pero los frutos son dulces y sabrosos”.
(7) Dicho esto ha desaparecido.
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4-22
Octubre 20, 1900
La Justicia quiere la satisfacción de lo que es injusto,
así el amor quiere el desahogo de amar y de ser amado.
(1) Esta mañana, al venir mi adorable Jesús me hacía ver sus atributos y me ha dicho:
(2) “Hija mía, todos mis atributos están en continua actitud hacia los hombres, y todos exigen
su tributo”.
(3) Después ha agregado: “Así como la justicia quiere la satisfacción de lo que es injusto, así
mi amor quiere el desahogo de amar y de ser amado. Tú ponte en la justicia y reza, repara, y
cuando recibas algún golpe ten la paciencia de soportarlo; después pasa a mi amor y dame el
desahogo del amor, de otra manera quedaría defraudado en el amor. Esta vez siento toda la
necesidad de dar desahogo a mi amor reprimido, y si me fuera dado hacerlo, languidecería y
desfallecería”.
(4) Mientras esto decía ha comenzado a besarme, a acariciarme y a hacerme tantas ternuras
de amor, que no tengo palabras para saberlas manifestar; y quería que yo le correspondiera,
diciéndome:
(5) “Así como Yo siento la necesidad de desahogarme contigo en amor, así tú tienes
necesidad de desahogarte en amor Conmigo, ¿no es verdad?”
(6) Entonces, después de habernos desahogado mutuamente en amor, ha desaparecido.
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4-23
Octubre 22, 1900
Dudas de Luisa acerca de las cosas que le suceden,
ella quiere saber si son de Dios o del demonio. La
obediencia no tiene razón humana, su razón es divina.
(1) Esta mañana me encontraba toda oprimida y con temor de que no fuera Jesús bendito el
que obraba en mí, sino el demonio, pero a pesar de esto no me sabía contener en buscarlo y
desearlo, y en cuanto se ha dignado venir me ha dicho:
(2) “¿Qué es lo que asegura que sale el sol sino la luz que pone en fuga las tinieblas nocturnas
y el calor que expande en la misma luz? Si se dijera que ha salido el sol, y sin embargo se ve
más densa la oscuridad de la noche y no se siente ningún calor, ¿qué dirías tú? Que no es sol
verdadero el que salió, sino falso, porque no se ven los efectos del sol. Ahora, si mi vista te aleja
las tinieblas y te muestra la luz de la verdad, haciéndote sentir el calor de mi gracia, ¿por qué
quieres cansarte el cerebro pensando que no soy Yo quien obra en ti?”
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