materias primas quedaría sin palacio. Así somos Nosotros, si nos falta la voluntad del alma, con
toda nuestra Potencia y Voluntad que tenemos, faltándonos la materia no podemos formar en el
alma la bella morada digna de ser nuestra habitación, por eso cuando la criatura nos da su
voluntad y toma la nuestra, estamos al seguro, encontramos todo a nuestra disposición, cosas
pequeñas y cosas grandes, cosas naturales y cosas espirituales, todo es nuestro, y de todo nos
servimos para hacer obrar nuestro Fiat Omnipotente. Y como nuestra Voluntad no sabe estar
sin sus obras, hace el llamado de todas sus obras en la morada que con tanto amor se ha
formado en la criatura, se rodea de todas las obras de la Creación, cielos, soles, estrellas le
hacen homenaje, pone en orden en ella todo lo que Yo hice en la Redención, mi Vida, mi
nacimiento, mis lágrimas infantiles, mis penas y oraciones, todo, donde está mi Voluntad nada
debe faltar, porque todo de Ella ha salido, por lo que con derecho todo es suyo, y por eso donde
Ella reina forma la concentración de todas sus obras. Y ¡oh! las bellezas, el orden, la armonía,
los bienes divinos que se ven en esta criatura, los cielos quedan estupefactos y todos admiran
el Amor, la Potencia de la Divina Voluntad, y temblorosos la adoran. Por eso déjate trabajar por
Ella, y Ella hará cosas grandes de hacerte asombrar.
(7) Además de esto, nuestro Amor, nuestra eterna Sabiduría, ha establecido todas las gracias
que debemos dar a la criatura, los grados de santidad que debe adquirir, la belleza con que
debemos adornarla, el amor con el que nos debe amar, y los mismos actos que ella debe hacer;
donde reina nuestro Fiat todo viene realizado, el orden divino está en pleno vigor, ni siquiera una
coma es cambiada, nuestro obrar está en plena armonía con las obras de la criatura, y ¡oh!
cómo nos deleitamos, y cuando le hemos dado nuestro último amor en el tiempo, y ella ha
cumplido el último acto nuestro de Voluntad Divina en su vida mortal, nuestro Amor le dará el
vuelo a la patria celestial, y nuestra Voluntad la recibirá en el Cielo como triunfo de su Voluntad
obrante y conquistadora, que con tanto amor conquistó sobre la tierra. Así que su último acto
será la desembocadura que hará en el Cielo, para dar principio en nuestra Voluntad felicitante,
que no tendrá jamás fin. En cambio donde no reina nuestro Querer, el orden divino no existe,
cuántas obras nuestras rotas y no efectuadas, cuántos vacíos divinos y llenos tal vez de
pasiones, de pecados, no hay belleza sino deformidad de dar piedad. Por eso sé atenta y haz
que nuestro Querer reine y viva en ti”.
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34-12
Julio 4, 1936
Cómo un acto de voluntad humana puede arruinar el orden Divino y
sus obras más bellas. La primera cosa que Dios quiere es la libertad
absoluta. La Divina Voluntad formará tantos Jesús donde Ella reina.
(1) Mi pobre mente no sabe estar sin girar y volar en el Querer Divino, y mi pobre voluntad
humana se siente como bajo la presión de la Divina Voluntad, y pensaba entre mí: “¡Ah! sí, es
bello, se siente la victoria, el triunfo, el dominio, la felicidad, las bellas conquistas del vivir en el
Querer Divino, pero el querer humano mientras se siente vivo debe continuamente morir, es
verdad que es el más grande honor, el Amor más grande de Dios, el dignarse descender en la
voluntad de la criatura y con su Majestad y Potencia obrar, hacer lo que Él quiere, y el humano
quedarse en su lugar y sólo puede hacer lo que hace Dios, pero lo suyo todo lo debe abandonar,
este es el sacrificio de los sacrificios, especialmente en ciertas circunstancias; ¡oh! cómo es
doloroso sentir la vida y tenerla como si no la tuviera, porque el Fiat Divino no tolera que ni
siquiera una fibra de querer humano actúe en el suyo”. Y una multitud de pensamientos ocupaba
mi pobre mente, y mi dulce Jesús compadeciendo mi ignorancia y el estado doloroso en que me