34-8
Abril 21, 1936
Desahogo divino por quien vive en su Voluntad; cómo la
hace partícipe de sus obras. Cómo tiene siempre qué
dar y obra junto con la criatura.
(1) Estoy siempre en el mar del Querer Divino, donde encuentro la fuerza, la paz, el amor,
más bien cuando entro en Él, viendo mi pequeñez y que no soy buena para hacer nada, la
Divinidad, que ama tanto el hacer obrar su Voluntad en mi pequeñez, arma en torno a mí su
Santidad, su Sabiduría, la Bondad, la Fuerza, la Luz Divina, para hacer que su Voluntad
encuentre en mí sus cualidades divinas, para poder hacer en mí su acto obrante, así que pone
de lo suyo para dar gracias a la criatura de hacerla obrar en Ella. Después seguía los actos de
la Divina Voluntad, y Ella me llevaba en sus brazos, me sostenía, me daba el respiro para
hacerme recibir la participación de sus actos. Entonces he llegado al acto de la Concepción de
la Virgen, y yo me he encontrado en el pequeño corazón de la Virgen concebida. Dios mío, no
sé decir, no sé seguir adelante, pero mi dulce Jesús para hacerme comprender me ha dicho:
(2) “Hija bendita de mi Querer, tienes razón, las olas de mi Querer te inundan, te ahogan, y tu
pequeña capacidad se pierde, y se necesita a tu Jesús para explicarte mejor lo que tú ves,
porque no sabes decir. Debes saber hija mía que es tal y tanto nuestro amor por quien quiere
vivir y vive en nuestro Querer Divino, que la queremos hacer partícipe de todas nuestras obras,
por cuanto a criatura es posible, dándole también el mérito de nuestras obras divinas. En cuanto
la criatura entra en nuestra Voluntad, Ella llama en acto a su obrar divino, como si en aquel
instante lo estuviera obrando, y fundiéndola en su acto le hace ver los prodigios de su obrar, y
recibir y confirmarla en el bien, haciéndole sentir la nueva vida de su acto. Tú has visto la
Concepción de la Soberana Reina, y cómo tú, estando en mi Voluntad te has encontrado
concebida en su materno corazón; mira la gran diferencia, para quien vive en mi Querer los
prodigios de la Inmaculada Concepción fueron inauditos; mi Voluntad que animaba esta
Inmaculada Concepción, de la cual ninguno puede huir de Ella, llamó para estar presentes a
todas las criaturas, para que quedaran concebidas en su virginal corazón, y recibieran su
maternidad, su ayuda, su defensa, encontraran el refugio, el apoyo en esta Madre Celestial.
Ahora, quien vive en nuestro Querer se encuentra en el acto en que se Concibe, es la hija que
espontáneamente, por su voluntad, busca a su Mamá, y toma su puesto, se encierra en su
materno corazón para hacerse hacer de Mamá de la Celestial Reina. Ahora, ésta tomará parte
en las riquezas de la Soberana Señora, en sus méritos, en su amor, sentirá en sí la nobleza, la
Santidad de Ella, porque conoce a quién pertenece, y Dios la hará partícipe de los bienes
infinitos y del amor exuberante que tuvo en la Concepción de esta Santa Criatura. Y así de
todas nuestras obras, en cuanto la criatura las busca, las llama en nuestra Voluntad para
conocerlas y amarlas, Nosotros llamamos en acto nuestras obras, la ponemos en el centro de
ellas, le hacemos sentir y probar todo nuestro amor, la potencia de nuestra fuerza creadora, y la
pequeñez de la criatura recibe en sí, se llena hasta no poder contener más. Hija mía, no hacer
partícipe de nuestras obras a quien vive en nuestra Voluntad nos resulta imposible, no sería
verdadero amor el nuestro, porque Nosotros poseemos en naturaleza la fuerza comunicativa, y
queremos comunicar a todos nuestros bienes divinos, son las criaturas que los rechazan, pero
para quien vive en nuestro Querer desahogamos en comunicar nuestros bienes, no
encontramos en ella ninguna oposición, y si esto no fuera impediríamos nuestro Ser Divino, más
bien es una de nuestras felicidades: ‘Amar, dar, abundar a nuestras amadas criaturas’.
(3) Mira entonces la gran diferencia de quien vive en nuestra Voluntad, las otras criaturas se
encuentran en nuestras obras, en la Concepción de la Virgen Santa, en la Encarnación del
Verbo, en mis penas, en mi muerte y hasta en mi Resurrección, pero se encuentran en virtud de
2046 sig