su vida. Mucho más si quiere la Vida de nuestra Voluntad en la suya, querido, ordenado por
Nosotros con tantos suspiros, si de veras la quiere tendrá el gran bien de poseer nuestra
Voluntad como vida, y si esto no fuera, la santidad del vivir en mi Querer sería una santidad
difícil y casi imposible, y Yo no sé ni enseñar cosas difíciles, ni quiero cosas imposibles, más
bien es mi costumbre facilitar por cuanto es posible a la criatura las cosas más arduas y los
sacrificios más duros, y si es necesario pongo de lo mío para hacer que la pequeña potencia de
su querer venga sostenida, ayudada, animada por la invencible potencia del mío, y así volver
fácil el bien, o la Vida de mi Querer que quiere poseer la criatura, y es tanto mi amor, que para
facilitarla mayormente le susurro al oído del corazón: ‘Si de veras quieres hacer este bien, lo
haré Yo junto contigo, no te dejaré sola, pondré a tu disposición mi gracia, mi fuerza, mi luz, mi
santidad, seremos dos en hacer el bien que quieres poseer’. Por eso no se necesita mucho
para vivir de mi Voluntad, el todo está en el querer, si éste se decide y lo quiere firmemente y
perseverantemente, ya ha vencido a la mía y la ha hecho suya. ¡Oh! ¿cuántas cosas puede
encerrar el querer humano siendo potencia espiritual que mucho cosecha y nada pierde, se
asemeja a la luz del sol, cuántas cosas no contiene el sol mientras que no se ve otra cosa que
luz y calor? Sin embargo los bienes que encierra son casi innumerables, y se ve que conforme
toca la tierra, así comunica bienes admirables, sin embargo no se ve otra cosa que luz; así es
la voluntad humana, cuántos bienes no puede encerrar si quiere, puede encerrar amor, santidad,
luz, reparaciones, paciencia, todas las virtudes y también a su mismo Creador. Siendo potencia
espiritual tiene virtud y capacidad de encerrar todo lo que quiere, y no sólo tiene la potencia de
encerrar el bien que quiere, sino de transmutarse en el bien que encierra. Así que la voluntad
humana se cambia en la naturaleza del bien que quiere, y aunque muchas cosas que
verdaderamente quiere no las haga, en la voluntad quedan como hechas, y se ve que a la
ocasión de hacer aquel bien que quería, poseyendo la vida de ese bien, con prontitud, con todo
amor, sin dudar un instante hace aquel bien que desde hacía tanto tiempo quería hacer; símbolo
del sol que no encontrando ni la semilla, ni la flor, no da ni el bien de madurar la semilla, ni el
bien del color a las flores, pero en cuanto le viene dado tocarlas con su luz, poseyendo la vida,
rápidamente da la maduración a la semilla, el color a las flores. La voluntad humana posee con
caracteres indelebles todo lo que hace y que quiere hacer, y si la memoria olvida, pero la
voluntad nada pierde, contiene el depósito de todos sus actos sin que pueda perder nada. Por
eso se puede decir: ‘Todo el hombre está en la voluntad.’ Si ésta es santa, también las cosas
más indiferentes son santas para él; si es mala, tal vez aun el bien se cambia para él en acto
perverso, por eso si quieres verdaderamente mi Voluntad Divina como vida, no se necesita
mucho, mucho más que unida a la tuya está la mía que lo quiere, hay una potencia que todo
puede, y por parte tuya se verá con los hechos si en todas las cosas te comportaras como
poseedora de una Voluntad Divina. Por eso sé atenta hija mía, y tu vuelo sea siempre continuo
en el Fiat Supremo”.
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33-36
Abril 12, 1935
Quien vive en la Divina Voluntad deja sus despojos, se reduce a
la nada, y el Todo forma su Vida en la nada. No hay voluntad
que no posea su vida. Cómo nos amó la Celestial Reina en su
Concepción, prodigios que hizo el Querer Divino en Ella.
(1) Me siento el pequeño átomo, más bien la nada perdida en el Todo del Querer Divino. ¡Oh!
cómo este Todo siente en la nada de la criatura su Vida libre, la potencia obrante, su virtud
creadora que todo lo que quiere puede hacer dentro de esta nada. Se puede decir que esta
nada es el juego del Fiat Divino, que con su dominio la inviste, la atrae, la rapta, la llena, y la
2011 sig