en Ella entra en la potencia de nuestros actos presentes y hace lo que hacemos Nosotros, ella
queda investida con nuestra fuerza creadora, por nuestro amor que siempre surge, comprende
que es propiamente para ella que todo hace, y ¡oh! cómo ama y cómo quiere hacer todo para
su Creador, en cambio fuera de nuestro Fiat, lo que nosotros hemos hecho se ven como cosas
pasadas, hechas para todos, no para ella sola, por eso el amor no se despierta, duerme, queda
como en letargo y piensan en un amor lejano, no en acto. Por eso hay tal diferencia entre quien
vive en mi Voluntad y entre quien vive fuera de Ella, que no hay comparación que valga. Por
eso sé atenta y agradéceme por el gran bien que te he hecho de hacerte conocer qué significa
vivir en mi Querer”.
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33-13
Marzo 25, 1934
La oración en la Divina Voluntad se hace portavoz de los actos del Fiat
Divino. La Humanidad de Nuestro Señor posee la virtud generadora.
El amor divino consiste en reproducirse en todos y en cada uno.
(1) Mi pobre mente parece que no sabe estar sin ir en busca de los actos hechos por la Divina
Voluntad, si esto no hiciera me parece que me faltaría el lugar donde morar, el alimento para
nutrirme, el aire para respirar, el paso para poderme mover en sus interminables confines. ¡Ah!
son los actos de la Voluntad Divina que mientras yo busco, me llaman, y unificándose conmigo
parece que me susurran al oído: “Estamos en tu poder, y con la potencia de estos actos tienes
monedas suficientes para pedir, para impetrar el reino de nuestro Fiat Supremo; para obtener
un Querer Divino se requieren actos divinos, y la criatura conforme viene en Él, nuestros actos
se extienden alrededor de los suyos y nuestro acto toma como en triunfo el acto de ella, y pide
junto con ella el triunfo, el dominio de nuestra Voluntad sobre la tierra”. Pero mientras mi mente
gozaba la vista encantadora de mis pequeños actos circundados por los mares de los actos
divinos, mi pequeño amor rodeado por el mar del amor divino, que con voz arcana e incesante
no sabían pedir otra cosa que Fiat Voluntas Tua como en el Cielo así en la tierra, mi Soberano
Jesús sorprendiéndome, todo amor me ha dicho:
(2) “Hija mía bendita, cómo es dulce, consolador, potente, oír a mi Voluntad con todos sus
actos, en el pequeño acto, amor, adoración de la criatura, pedir el Fiat reinante sobre la tierra.
Ella se sirve del pequeño amor de la criatura como portavoz para hacerla resonar en todos sus
actos, para hacerla pedir su reino, no quiere hacerlo sola, sino que quiere la intermediación de
ella para hacerlo. Pero ¿quieres saber para qué sirve esta plegaria que contiene potencia, valor,
y armas divinas que nos hacen guerra con modos incesantes? Sirve para llamar a Dios sobre
la tierra para hacer vida en cada criatura, sirve para hacer rogar a mi misma Voluntad Divina y
a todas sus obras, que venga a reinar sobre la tierra, sirve para preparar el lugar en Dios mismo
a la criatura, es una oración divina, prodigiosa, que sabe obtener todo”.
(3) Después de esto seguía mi abandono en los brazos de Jesús, su corazón Divino se
estremecía muy fuerte de amor, de alegría, de felicidad y de dolor, y mi dulce Jesús ha agregado:
(4) “Hija mía, todos los actos de mi Humanidad poseen la virtud generativa, por lo tanto la
mente piensa y genera pensamientos santos, piensa y genera luz, ciencia, sabiduría,
conocimientos divinos, verdades nuevas, y mientras genera se vierte a torrentes en las mentes
de las criaturas, sin jamás cesar de generar, así que cada criatura tiene en su mente el desván
de estos mis hijos generados por mi mente, con la diferencia que, quién los tiene honrados,
cortejados, dándoles la libertad de hacerlos producir el bien que poseen, y quién los tiene sin
cuidarlos y como sofocados; mis miradas generan miradas de amor, de compasión, de ternura,
de misericordia, no pierdo jamás de vista a ninguno, mis miradas se multiplican por todos, y ¡oh!,