Divino, pensaba entre mí: “Pero qué bien hacen estos actos míos hechos en la Divina Voluntad,
mientras que yo no hago nada Ella hace todo, y como estoy junto, dentro de Ella, me dice que
hago lo que Ella hace, y lo dice con razón, porque estando en Ella y no hacer lo que Ella hace
es imposible, porque su potencia es tanta, que inviste mi nada y la hace hacer lo que hace el
Todo, no puede hacer ni sabe hacer de manera diferente”. Entonces mi dulce Jesús
sorprendiéndome con su breve visita me ha dicho:
(2) “Mi pequeña hija de mi Voluntad, cómo es bello, honor más grande no puede recibir la
criatura que aquél de ser admitida dentro de Ella; los instantes, los más pequeños actos hechos
en Ella, abrazan los siglos, y como son divinos, están investidos de tal poder, que lo que se
quiere hacer con ellos, todo se puede hacer y todo obtener, el Ser Divino queda atado en estos
actos, porque son actos suyos y debe darles el valor que merecen. Además de esto, tú debes
saber que los actos hechos en mi Voluntad forman los caminos que deben servir a las almas
para hacerlas entrar en Ella, y son tan necesarios, que si primero no surgen almas heroicas que
vivan en Ella para formar los caminos principales de su reino, las generaciones no encontrando
los caminos, no sabrán cómo hacer para entrar en mi Voluntad. Hija mía, para formar una ciudad
primero se forman los caminos que forman el orden que debe tener una ciudad, y después se
ponen los fundamentos para construirla; si no se forman los caminos, las salidas, las
comunicaciones que debe tener, hay peligro de que en vez de una ciudad, los ciudadanos
puedan formarse una cárcel, porque no siendo dotada de caminos, no saben por dónde salir;
mira cómo son necesarios los caminos. Ahora, la ciudad sin caminos es la voluntad humana,
que encerrada en su cárcel ha cerrado todos los caminos para entrar en la ciudad celestial de
mi Divina Voluntad. Ahora, el alma que entra en Ella rompe la cárcel, derriba la infeliz ciudad
sin caminos, sin salidas, y unida con la potencia de mi Querer, Ingeniero Divino, forma el plano
de la ciudad, ordena los caminos, las comunicaciones, y haciéndola de artífice insuperable,
forma la nueva ciudadela del alma, con tal maestría, de formar las vías de comunicación para
hacer entrar a las otras almas y formar tantas ciudades para poder formar un reino, la primera
será el modelo de las otras. Ve entonces para qué sirven los actos hechos en mi Voluntad, me
son tan necesarios, que sin ellos faltaría el camino para hacerla reinar. Por eso siempre en mi
Voluntad te quiero, no salgas jamás si quieres volver contento a tu Jesús”.
+ + + +
33-12
Marzo 11, 1934
Quien no vive en la Voluntad Divina la pone en soledad y la
reduce al silencio. Quién es el templo de Dios. La Divina
Voluntad templo del alma. La pequeña hostia. Señal para
conocer si se vive en la Divina Voluntad.
(1) Me parece oír el eco continuo del Fiat Divino que resuena en mi alma, que con su potencia
invencible llama mis pequeños actos en sus actos para formar uno solo, y parece que se deleita
con su criatura, no se siente solo, tiene a quien contar sus alegrías y sus dolores, en suma, no
se siente ni en soledad ni reducido al silencio; en cambio con quien no vive en el Querer Divino
siente el peso de la soledad, y si quiere hablar y confiar sus secretos no es entendido, porque
falta la luz de su Voluntad que le hace entender su lenguaje celestial, y ¡oh! cómo queda dolorido
por eso, porque mientras es todo voz y todo palabra, no tiene a quién decir nada. ¡Oh! Voluntad
adorable, hazme vivir siempre en Ti, a fin de que rompa tu soledad y te dé campo para hacerte
hablar. Pero mientras mi mente se perdía en los bastos horizontes del Fiat Divino, mi dulce
Jesús repitiendo su visita, todo bondad me ha dicho: