yo me agoto por Ti’. Y así va modelándose con nuestras obras, y copia nuestros actos divinos.
Es por esto el celo de la Voluntad Divina, la luz que te golpea dentro y fuera de ti, porque quiere
todo para Sí, y que tu voluntad mientras la sientes viva, no debe tener vida, a fin de que la mía
forme su Vida en ella y cumpla sus actos divinos, y así poderse dar la gloria de que todo lo que
quería dar ha dado; me he agotado en esta criatura y ella se ha agotado por Mí. No hay felicidad
más agradable, ni fortuna más grande, que el agotamiento de ambas partes, de Dios y de la
criatura, ¿pero quién produce todo este bien? Un acto de nuestra Voluntad obrante y cumplida”.
(3) Después de esto continuaba mis actos en el Fiat Divino, y siguiendo sus actos he llegado
al edén, donde el amor divino me ha detenido, y el soberano Jesús ha agregado:
(4) “Hija mía bendita, nuestro Ser Divino es luz purísima, y nuestros atributos tantos soles
distintos el uno del otro, pero tan unificados juntos e inseparables, que nos hacen corona. Ahora,
al crear a la criatura, venía puesta en estos soles inmensos para formar su pequeño camino;
pero, ¿quién viene a formar este pequeño camino? Quien vive de nuestra Voluntad. Nuestros
atributos divinos se alinean a derecha e izquierda de ella, le hacen valla para darle el paso y
hacerla caminar, para hacerla formar su pequeño camino, y mientras camina no hace otra cosa
que recoger gotitas de luz, de las cuales queda toda embellecida, y es un encanto el verla, así
que se alimenta de luz, la luz la embellece, y ella no se entiende ni sabe hablar de otra cosa
sino de luz. Mis atributos se cierran a su alrededor y aman a esta criatura como a la pupila de
sus ojos, sienten la vida de ella en ellos, y su vida en ella, y se dan el trabajo de hacerla crecer
cuanto más bella puedan, y de no dejarla salir un paso del camino que le han formado en su luz
interminable, así que quien vive en nuestra Voluntad se puede llamar el pequeño camino en la
Voluntad Divina, esto en el tiempo, pero en la eternidad no será el pequeño camino, sino largo,
más bien no se detendrán jamás, porque esta luz no tiene término, y tendrán siempre camino
para caminar, para tomar nuevas bellezas, nuevas alegrías, nuevos conocimientos de esta luz
que jamás termina. Nuestro amor más que nunca desahogó en este Edén al crear al hombre, y
por cumplimiento de nuestro desahogo y para tenerlo más seguro, le formamos el camino a
recorrer en la luz de nuestros atributos, pero él se salió porque no quiso hacer nuestra Voluntad,
pero nuestra bondad fue tanta, que no cerró este camino, sino que lo dejó abierto a quien quiera
vivir sólo de Voluntad Divina”.
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32-6
Abril 16, 1933
Cómo en todas las cosas creadas, Dios tiene siempre un
‘te amo’ que decirnos. Cómo Jesús en todos los actos de
su Vida encerraba amor, conquistas y triunfos.
(1) Estaba haciendo mi giro en el Querer Divino; siento que soy la pequeña mariposa que gira
siempre en torno y dentro de su luz y de su amor ardiente, queriendo girar tanto, hasta que
quede quemada y consumida por su luz divina, para llegar a sentirme una sola cosa con su
Santísima Voluntad, y como el primer punto de partida es la Creación, sobre la cual mientras
giro, encuentro siempre nuevas sorpresas de amor, por eso quedo maravillada, y mi sumo Jesús
para hacerme comprender mayormente, me ha dicho:
(2) “Hija mía, cómo me es agradable tu giro en los actos que hizo nuestro Ser Supremo en la
Creación, por eso me siento como raptado y obligado por mi amor a narrarte nuestra historia de
amor que tuvimos en la Creación y en todo lo demás que hemos hecho sólo por puro amor hacia
las criaturas; venir en nuestros actos es lo mismo que venir a nuestra casa, y no decirte nada
de las tantas cosas que tenemos que decir, sería como mandarte en ayunas, lo que nuestro
1930 sig