Divino a su lado, de hacernos dar los pasos, y muchas veces nos hacen también correr para
acercarnos a las criaturas, sino que les dan a ellas las gracias para hacerles dar los pasos y
hacerlas correr al encuentro de Aquél que ya está viniendo para encontrarse, y darle el gran
bien que pronunció nuestro Fiat. Así que nuestras verdades obran potentemente sobre nuestro
Ser Divino cuando las sacamos, porque si salen quieren dar la vida y el bien que poseen, y
mientras tanto quieren disponer a las criaturas a acercarse a la fuente de donde han partido,
para transformarlas en el bien de la misma verdad. El todo está en si sale de Nosotros una
nueva verdad, a lo más podrá pasar tiempo, siglos, esto es nada, ya que están armadas no sólo
de potencia, sino de paciencia invicta y divina, y no se cansan de esperar, son infatigables, son
inflexibles, primero deben dar lo que tienen de bien, la vida que poseen, y después triunfantes y
victoriosas envían al Cielo los frutos que han conquistado. Por eso hija mía, sé atenta en
escuchar mis verdades, primero debes pensar de dónde vienen, quién te las trae, el bien que te
quieren hacer, los pasos de acercamiento de ambas partes, y no querer dudar porque no ves
en el mundo los efectos, el bien, la vida que poseen mis verdades, el tiempo hará y dirá todo,
por ahora toma tu parte, en el resto pensará tu Jesús.
(3) Además de esto, tú debes saber que primero formamos el apoyo, el lugar, el alma donde
deben descender nuestras verdades, y después nos decidimos a sacarlas de dentro de nuestro
seno paterno, porque nuestro Ente Supremo al sacar de Nosotros las verdades, que para las
criaturas se cambian en obras, al sacarlas no las dejamos en el aire y ociosas, no, nuestra
sabiduría no hace jamás cosas inútiles, si las sacamos deben ser portadoras del bien que
encierran, he aquí por qué la necesidad del apoyo donde nuestra bondad las dirige, para
comenzar prontamente su trabajo de participación y de transformación del bien que poseen,
quizá sea una sola alma al principio, y después se difunden tanto, de formar ejércitos de vidas
del bien que nuestras verdades poseen, y cuando han formado estos nobles ejércitos, nuestras
verdades nos las llevan a nuestro regazo en nuestra patria celestial. Son ellas las
conquistadoras que pueblan el Cielo, hacen de mensajeros, recorren la tierra, arrojan la semilla,
la trabajan, la recogen y triunfantes para ponerla al seguro, la llevan a las regiones celestiales,
son incansables, jamás se detienen si no han obtenido su intento. Por eso sé atenta y no
transgredas nada de lo que tu Jesús te ha enseñado”.
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31-27
Febrero 12, 1933
Dios posee en su naturaleza la fuerza creadora, necesidad de
amar. Dios, prisionero voluntario de la criatura. El
divino pescador, pesca diaria.
(1) Estaba siguiendo mis actos en el Querer Divino y sentía una fuerza potente que me
arrollaba, me unificaba, me fundía en las mismas obras divinas. Podría decir que mi ser se
había empequeñecido tanto, que se perdía en el mar inmenso que sentía desbordar dentro y
fuera de mí, sus olas eternas me elevaban y me sumergían, y yo sentía más la Vida Divina que
la mía, y mi siempre amable Jesús que derriba y levanta, que da la muerte y en el mismo instante
hace renacer a nueva vida, visitando a su pequeña hija me ha dicho:
(2) “Hija bendita, nuestro amor es exuberante, y por cuanto más damos más queremos dar a
las criaturas, es más, en el dar nuestro amor nos desborda por todas partes y quisiera ahogarlas
de amor, de santidad, de belleza, de luz, de bondad nuestra, cuanto más damos más crece en