a veranear en su mar inmenso de su Querer, y según se dispone y obra, así encierra nuevas
dosis de Voluntad Divina. Por eso siempre en Ella te quiero, así me darás el derecho de poderte
siempre dar y tú de siempre recibir”.
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31-23
Enero 14, 1933
La página de la vida. La Creación, página celestial. El ‘te amo’,
puntuación de estas páginas. El artífice y el escritor divino.
(1) Estaba según mi costumbre girando por toda la Creación, para encontrarme con la Divina
Voluntad dominante en ella, y corresponderle con mi amor a su tanto amor por mí, al crear tantas
cosas por amor mío, y me parecía que cada cosa creada estaba a la expectativa de recibir la
marca de mi te amo, esto era un derecho, un tributo, una pequeña señal que exigían de la tierra
a aquella Voluntad que tanto había dado a todas la criaturas, y que era su actriz y conservadora;
pero mientras esto hacía, parecía que mi dulce Jesús, con sus mismas manos tomaba mi ‘te
amo’ y lo ponía como sello a aquellas cosas creadas hacia las que yo lo dirigía, y poniéndolas a
parte, esperaba que siguiera el trabajo del ‘te amo’ a todas las otras cosas creadas, y yo
maravillándome al ver el interés de Jesús, su esperar, pensaba entre mí: “¿Pero qué gran cosa
es mi pequeño ‘te amo’, que llega a ser la ocupación y el interés de Jesús?” y Él, deteniéndose
para hablarme me ha dicho:
(2) “Hija mía bendita, ¿sabes qué cosa es tu ‘te amo’? Él es como la puntuación a una carta,
una carta sin puntuación es una confusión, sin ideas precisas, sin expresiones formadas, de
modo que quien lo lee, no encontrando el verdadero sentido puede tener las ideas que quiera,
bellas o feas, como le plazca, por ello, faltando la puntuación se puede llamar un escrito sin
verdadero valor, y claramente habla de la ignorancia y el poco valor de quien lo ha escrito. Y
sin embargo ¿qué es un punto, una coma, una interrogación y todo el resto de la puntuación?
Se puede decir nada en comparación del trabajo, de la extensión de una carta. Tal es tu ‘te
amo’, es la puntuación a la carta de tu vida, de tus palabras, obras, pasos, y hasta de tu corazón,
la puntuación de tu ‘te amo’ pone el orden en todos tus actos, pone las ideas precisas, da las
expresiones más bellas y te hace conocer a Aquél, por amor del cual viene formada la página y
la carta de tu vida. Pero esto es nada aún, este punto, esta pequeña coma de tu ‘te amo’, sube
a lo alto y pone la puntuación a nuestra página divina, nuestras cartas celestiales de toda la
Creación. Qué cosa es toda la Creación sino nuestra página divina puesta fuera de Nosotros, y
nuestras letras celestiales impresas en toda la página de la Creación, puntuada con tal orden y
armonía, con las ideas más precisas, con las expresiones más bellas y conmovedoras, hechas
con tal valor de arte, que ningún artífice puede imitar. Ahora, tu ‘te amo’ se une a la puntuación
divina y puntuando conoce el valor de nuestras letras, aprende a leer nuestra página, comprende
con ideas justas cuánto hemos hecho por amor suyo, y recibe las expresiones más bellas y
conmovedoras de su Creador y nos da el pequeño tributo, nos paga el pequeño interés que
Nosotros con amor de justicia esperamos de la criatura. No sólo, como el ‘te amo’ tiene virtud
por su naturaleza de convertirse en luz, Yo con todo amor tomo estos puntos y comas de tu ‘te
amo’, y pongo tu pequeña luz sobre nuestra puntuación divina, y viendo toda la Creación, siento
tales estrecheces de amor, porque veo la puntuación de la pequeña hija de mi Querer unida a
nuestra puntuación celestial. Pero dime hija mía, ¿por qué me dices te amo y quieres investir
todas las cosas creadas, mis mismos actos con tu ‘te amo’?”
(3) Y yo: “Porque te amo y quiero ser amada por Ti”.
1908 sig