bondad y ternura, unidas a misericordia, que no teniendo necesidad su Dios, lo dirige para bien
de todas las generaciones, y sintiéndose el amor que le rebosa en el seno, ¡oh! cómo quisiera
deshacerse en amor para amarlo, pero la justicia conservándola le da el amor justo por cuanto
a criatura es posible y la confirma en vida. Hija mía, cuántas cosas esconden estos velos de
nuestras cualidades divinas, pero a ninguno es dado el romper estos nuestros velos, sino a
quien hace y vive en nuestro Querer, ella sola es la afortunada criatura que no ve a su Dios
velado, sino como Él es en Sí mismo. Pero como no somos reconocidos cuales somos en
Nosotros mismos, de nuestro Ser Supremo tienen ideas tan bajas e incluso también torcidas, y
esto es porque no teniendo en ellos nuestra Voluntad, no sienten en sí mismos la Vida de Aquél
que los ha creado, tocan nuestros velos, pero no lo que hay dentro, y por eso sienten nuestra
potencia como opresiva, nuestra luz eclipsante como en acto de alejarlos de Nosotros y ponerlos
a distancia, sienten nuestra santidad velada que les da vergüenza, y desconfiados viven
inmersos en su pasiones, pero la culpa es toda de ellos, porque existe una sentencia dicha por
Nosotros en el paraíso terrenal: ‘Aquí no se entra, este es lugar sólo para quien hace y vive en
nuestra Voluntad’, y por eso las primeras criaturas fueron puestas fuera, poniendo un ángel de
guardia a fin de que les impidiera la entrada. Nuestra Voluntad es paraíso terrestre en la tierra,
y celestial en el cielo de las criaturas, y se puede decir que un ángel es puesto a guardia de Ella.
Quien no la quiere hacer, y no quiere vivir en sus brazos y hacer vida común en su habitación,
sería un intruso si esto hiciera, pero ni siquiera lo puede hacer, porque nuestros velos se hacen
tan densos que no encontraría el camino para entrar; y así como un ángel le prohíbe el ingreso,
así otro ángel guía y da la mano a quien quiere vivir de nuestra Voluntad. Por eso conténtate
con morir miles de veces antes que no hacer nuestra Voluntad, tú debes saber que Ella es toda
ojos sobre la feliz criatura que quiere vivir de Ella, y conforme hace sus actos, así le hace su
baño de luz divina; este baño la refresca y le hace sentir los refrigerios divinos, y así como la
luz, conforme se forma, así produce por propia naturaleza suya, dentro de sus velos de luz,
fecundidad, dulzura, gustos, colores, así que mientras aparentemente parece sólo luz, dentro
esconde tantas bellas riquezas e innumerables cualidades, que ningún otro elemento puede
decirse similar a ella, es más, es de la luz que imploran la fecundidad y el bien que cada elemento
debe hacer en el orden en el cual ha sido puesto por Dios. La luz se puede llamar el alma de
las cosas creadas, símbolo de nuestra luz increada de nuestro Fiat Divino que anima todo. Por
eso con este baño de luz divina, mientras está por hacer sus actos en Ella, el alma se siente
endulzar, embalsamar, fortalecer, purificar e investir por el bello arco iris de los colores divinos
que vuelven al alma tan agraciada, hermosa y bella, que Dios mismo se siente raptar por una
belleza tan especial. Este baño de luz es como el preparativo para poder atravesar el umbral y
romper el velo que esconde nuestro Ser Divino a las criaturas humanas. Mucho más, que es
nuestro interés, que quien viva en nuestro Querer nos asemeje, y no haga nada que sea indigno
de nuestra Majestad tres veces Santa, por eso piensa en que, cada vez que te dispongas a
hacer tus actos en su luz interminable, mi Voluntad te da un baño de luz, a fin de que seas atenta
a recibirlo”.
+ + + +