humanas’. Esta nubecita sube y desciende, desciende y sube y hace el oficio de pacificadora
entre el Cielo y la tierra”.
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29-28
Julio 17, 1931
Lluvia benéfica. Creación continua de la Divina Voluntad; orden
externo e interno de Ella. La criatura es llevada en sus brazos.
(1) Me sentía toda inmersa en el Fiat, su aire es tan dulce, refrescante, que se siente a cada
instante renacer a nueva vida; ¿pero qué cosa se respira en este aire del Querer Divino? Se
respira aire de luz, de amor, de dulzura, de fortaleza, de conocimientos divinos, y así de lo
demás, de manera que se siente renovada a vida nueva; este aire benéfico y balsámico,
conforme se respira así hace crecer la Vida Divina en la criatura, y como cuando se respira el
aire, con el respiro se encierra dentro, y con repetir el respiro se pone fuera, porque es tanta la
fuerza del aire, que se puede tener dentro cuanto basta para vivir, lo que sobra, con el mismo
respiro se debe poner fuera, ¿pero qué cosa pone fuera? Lo que ha recibido después que se
ha llenado; amor, luz, bondad ha respirado, amor, luz, bondad da. Pero mientras mi pobre mente
se perdía en este aire divino, mi dulce Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, todos los actos buenos que hace la criatura en mi Divina Voluntad se elevan a
Dios, porque Ella tiene la potencia divina para atraer arriba, a la patria celestial lo que se hace
en su Querer, y después con su misma potencia lo hace descender como lluvia benéfica sobre
la misma criatura, de manera que si la criatura ama, bendice, adora, agradece, alaba, Dios la
corresponde con nueva lluvia de amor, de bendiciones, lluvia de agradecimientos, porque se ha
sentido amar y agradecer por la criatura, y prorrumpiendo en lluvia de alabanzas, la alaba frente
a toda la corte celestial. ¡Oh! cómo nuestra bondad divina está esperando las adoraciones, el
agradable te amo de la criatura, para poder dar a nuestro amor el desahogo de poder decirle:
‘Hija, te amo’. Por eso no hay acto que la criatura haga por Nosotros, en que nuestra ternura
toda paterna no le dé la correspondencia multiplicada”.
(3) Después continuaba mis actos en el Fiat Divino, y mi amado Jesús ha agregado:
(4) “Hija mía, la criatura es llevada en brazos por mi Divina Voluntad, y es tanto su amor, que
le tiene a su alrededor toda la Creación, como si en acto la estuviera siempre, siempre creando
para darle placer y hacerla feliz y decirle: ‘Mi fuerza creadora mantiene toda esta máquina del
universo, si Ella se retirara, el sol como por encanto desaparecería, el cielo y todas las otras
cosas se resolverían en la nada, como de la nada salieron, así que mi potencia creadora
mantiene el crearla continuamente, y puede decir con toda certeza, propiamente por ti estoy
creando el sol para que tu vida, tu camino fueran esparcidos de luz, por ti el cielo azul, a fin de
que tu ojo se extienda y se deleite en su extensión, todo estoy creando por ti, mantengo todo en
orden porque te amo’. Mi Divina Voluntad se hace Vida en acto de todas las cosas, las sostiene
y conserva, las pone en torno a la criatura para hacerla sentir en todas las cosas y por todas
partes su Vida inamovible, su fuerza inmutable, su amor invencible. Se puede decir que la
estrecha por todas partes como triunfo de su amor. Y no sólo mantiene el orden externo y todas
las cosas en acto, como si las estuviera creando, sino que mantiene internamente con su fuerza
creadora todo el orden interno de la criatura, así que está siempre en acto de crear el latido, el
respiro, el movimiento, la circulación de la sangre, la inteligencia, la memoria, la voluntad; corre
como vida en el latido, en el respiro, en todo, sostiene y conserva sin jamás retirarse del alma y
del cuerpo. Ahora, no obstante que mi Suprema Voluntad es todo, hace todo, da todo, no es
reconocida, más bien olvidada; podría decir como Yo dije a los apóstoles: ‘Hace tanto tiempo