simboliza la jerarquía celestial con su Creador a la cabeza. Observa el cielo que se extiende
por todos lados y tiene bajo su bóveda azul todas las cosas creadas, imperando sobre todas, de
modo que ninguno puede huir de su vista y de su imperio; ¡oh! cómo simboliza a Dios, que donde
quiera extiende su dominio y que ninguno puede huir de su vista. Este cielo contiene todo, pero
se ve una gran diversidad en las cosas creadas, algunas están como inmediatas al cielo, y son
las estrellas, que si bien desde lo bajo aparecen pequeñas, más allá son tan grandes y con tal
variedad de colores y bellezas, y tienen una sinfonía en su curso vertiginoso con toda la
Creación, de formar una de las más bellas músicas, su movimiento es sonido tan dulce y
vibrante, que no se puede comparar con ninguna de las más bellas músicas de acá abajo. Estas
estrellas parece que viven de cielo, tan uniformadas están con él, símbolo de las almas que
vivirán de la Divina Voluntad, estarán ellas tan inmediatas y fundidas con Dios, de recibir todas
las variedades de las cualidades divinas, y vivir de ellas en modo de formar el más bello adorno
al cielo de su Creador. Mira todavía hija mía, bajo este cielo, pero como separado de él, entre
el cielo y la tierra se ve el sol, astro puesto a beneficio de la tierra, su luz desciende en lo bajo y
se eleva a lo alto como si quisiera abrazar cielo y tierra, por eso se puede decir que su luz
tocando el cielo vive de cielo, símbolo de aquellas almas escogidas por Dios para hacer
descender las gracias del cielo y hacerlas descender sobre la tierra para llamarla a vivir en la
Divina Voluntad, y la primera es mi Mamás Celestial, única como el sol que extiende sus alas
de luz, y esta luz se eleva en lo alto, desciende en lo bajo para reunir a Dios y al hombre, para
reconciliarlo y conducirlo por medio de su luz a su Creador; las estrellas parece que viven para
sí, unidas con el cielo divino, en cambio el sol vive de Dios pero se da a todos, su misión es la
de hacer bien a todos, así es la Soberana Reina, pero no será sólo este Sol, surgirán otros tantos
pequeños soles que tomarán la luz de este gran Sol, y serán aquellos pocos que tendrán por
misión el hacer conocer mi Divina Voluntad. Lo bajo de la tierra, el mar, las plantas, las flores,
los árboles, los montes, las selvas floridas, simbolizan a los santos, las almas buenas y todos
aquellos que entran en el puerto de la salvación. Pero ve la gran diferencia: El cielo, las
estrellas, el sol, no tienen ninguna necesidad de la tierra, más bien dan mucho a la tierra, le dan
la vida, la sostienen, y no sólo esto, sino que todas las cosas creadas por Nosotros que están
en lo alto, están siempre en su puesto, no cambian jamás, ni crecen ni decrecen, porque tienen
tal plenitud que no tienen necesidad de nada, en cambio la tierra, las plantas, el mar, y todo lo
demás, son cambiantes, ahora hacen una bella aparición, y ahora llegan a desaparecer del todo,
tienen necesidad de todo, del agua, de la luz, del calor, de la semilla para reproducirse. Qué
diferencia, las cosas creadas que están en lo alto pueden dar y tienen necesidad sólo de Dios
para ser conservadas, en cambio la tierra tiene necesidad no sólo de Dios, sino de todo, y si la
mano humana no la trabajara quedaría estéril, sin hacer nada de bien. Tal es la diferencia, quien
vive en mi Voluntad siente sólo la necesidad de Dios para vivir de su Vida, en cambio quien no
tiene por principio su Vida, va mendigando apoyo y ayuda de todos, y cuando no los encuentra
queda como tierra que no sabe producir nada de bien. Por eso tu vida y el principio de todos
tus actos sea sólo mi Voluntad Divina, si quieres sentir sólo la necesidad de tu Jesús, a Mí me
encontrarás siempre pronto, deseoso más Yo de dártelo que tú de recibirlo; en cambio las
ayudas de las criaturas vienen dadas con trabajos y de malas, tanto que quien las recibe siente
la amargura de la ayuda que le viene dada por la criatura. En cambio mis ayudas llevan la
alegría y la felicidad”.
(3) Después continuaba mi te amo en el Fiat Divino, y pensaba entre mí: “¿Pero es puro mi
amor?” Y mi amado Jesús ha agregado:
(4) “Hija mía, para poderme dar un amor puro, una mirada a tu interior lo dice todo, si tu
corazón palpita, suspira, desea sólo mi amor, si tus manos obran sólo por mi amor, si tus pies
caminan sólo por amor, si tu voluntad quiere sólo mi amor, si tu inteligencia busca siempre cómo
amarme, tu te amo con la palabra ¿sabes qué hace? Recoge todo el amor que tienes dentro de
ti y hace uno sólo, y forma un acto de puro amor y completo a tu Jesús, así que tu palabra no
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