repetidamente: ‘Te amo’; si camina, la tierra le dice bajo sus pasos: ‘Te amo.’ No hay cosa que
la criatura tome, toque o vea, en que nuestro amor no haga su feliz encuentro con la criatura
con decirle: ‘Te amo’, para darle amor. ¿Pero saber tú cuál es la causa de tanta insistencia de
nuestro amor? Para recibir en cada cosa que tome la criatura el encuentro de su amor. Por eso
el amor infinito quería encontrarse con el amor finito y formar uno solo para poner en la criatura
el equilibrio de su amor. Y como la criatura se sirve de las cosas creadas sin ni siquiera pensar
que nuestro amor le va al encuentro en las cosas que toma, para oír nuestro repetido estribillo:
‘Te amo, te amo’, y se sirve de ellas sin tener una mirada para Aquél que se las manda, el amor
de la criatura queda desequilibrado, porque no encontrándose con nuestro amor, pierde el
equilibrio y queda desordenado en todos sus actos, porque ha perdido el equilibrio divino y la
fuerza del amor de su Creador. Por eso sé atenta con tu correspondencia de amor para
repararme por tanta frialdad de las criaturas”.
(5) Después seguía mi giro en los actos de la Divina Voluntad, y pensaba entre mí: “Pero,
¿para qué sirven las tantas veces que giro y vuelvo a girar en el Fiat Supremo para seguir sus
actos? Y mi dulce Jesús ha agregado:
(6) “Hija mía, todas las vidas tienen necesidad de alimento, sin alimento ni se forma ni crece
la persona, y si éste falta, hay peligro que le sea quitada la vida. Ahora, el seguir a mi Voluntad,
unirse a sus actos, girar y volver a girar en Ella, sirve para formar el alimento para alimentar,
formar y hacer crecer su Vida en tu alma. Ella no sabe alimentarse de otros actos sino de
aquellos que se hacen en su Querer, ni se puede formar en la criatura, ni crecer, si no entra en
Ella, y con la unión de sus actos forma su parto de luz, para formar su Vida de Divina Voluntad
en la criatura. Y por cuantos más actos de Divina Voluntad forma, tanto más se une con sus
actos y vive en Ella, tanto más alimento abundante forma para alimentarla y hacerla crecer
siempre más rápido en su alma. Por eso tu girar en Ella es Vida que forma, es alimento que
sirve al desarrollo de la Vida a mi Divina Voluntad en tu alma, y sirve para preparar el alimento
para alimentar mi Voluntad en las otras criaturas. Por eso sé atenta y no quieras detenerte”.
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28-8
Abril 12, 1930
Los actos hechos en el Querer Divino son muros de luz en torno a Jesús.
El sol, sembrador de amor de su Creador. El Sol de la Divina Voluntad
forma su Sol en la criatura, y hace de sembrador divino.
(1) Mi abandono en el Fiat continúa, y siguiendo sus actos estaba pensando y acompañando
las penas amarguísimas de mi dulce Jesús, y decía entre mí: “¡Oh, cómo quisiera defender e
impedir que Jesús recibiese nuevas ofensas!” Y Él moviéndose en mi interior y estrechándome
entre sus brazos me ha dicho:
(2) “Hija mía, si me quieres defender de modo que las ofensas no lleguen a Mí, repárame en
mi Divina Voluntad, porque conforme tú repares en Ella formarás un muro de luz en torno a Mí,
y si me ofenden, las ofensas quedarán por fuera de este muro de luz, no entrarán, y Yo me
sentiré defendido por este muro de luz, o sea por mi misma Voluntad y me estaré al seguro. Así
que tu amor en mi Querer Divino me formará muro de amor, de luz; tu adoración, tus
reparaciones me formarán muro de luz, de adoraciones y de reparaciones, de modo que el
desamor, los desprecios de las criaturas no llegarán hasta Mí, sino que quedarán fuera de estos
muros, y si los sentiré, los sentiré como de lejos, porque la hija mía me ha circundado por el
muro inexpugnable de mi Divina Voluntad. Hija mía, el amor, las reparaciones, las oraciones
fuera de mi Fiat son apenas gotitas, en cambio en mi Divina Voluntad, las mismas cosas, los
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