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Octubre 15, 1929
Cómo todos están a la expectativa de la narración de la
historia de la Divina Voluntad. Vacío de los actos de la
criatura en la Divina Voluntad.
(1) Me sentía inmersa en el Fiat Divino; ante mi pobre mente veía toda la Creación y los
grandes prodigios obrados por la Divina Voluntad en Ella. Parecía que cada cosa creada
quisiera narrar lo que poseía del gran Fiat Divino para hacerlo conocer, amar y para glorificarlo.
Mientras mi mente se perdía en mirar la Creación, mi dulce Jesús ha salido de dentro de mi
interior y me ha dicho:
(2) “Hija mía, todos están a la expectativa de la narración del gran poema de la Divina
Voluntad, y como la Creación fue el primer acto externo del obrar de mi Fiat, por eso contiene el
principio de su historia de cuanto ha hecho por amor de la criatura. He aquí la causa por la que
queriéndote decir toda la historia de mi Querer Divino, he encerrado dentro toda la historia de la
Creación, con tantos particulares y modos simples y especiales, para que tú y todos conozcan
qué cosa ha hecho y qué quiere hacer mi Fiat Divino, y sus justos derechos por los que quiere
reinar en medio a las generaciones humanas. Todo lo que se hizo en la Creación no es conocido
del todo por las criaturas, el amor que tuvimos al crearla, cómo cada cosa creada lleva una nota
de amor distinta la una de la otra y encierra dentro un bien especial a las criaturas, tan es verdad,
que la vida de ellas está atada con vínculos indisolubles con la Creación, y si la criatura se
quisiera sustraer de los bienes de la Creación, no podría vivir; ¿quién le daría el aire para
respirar, la luz para ver, el agua para beber, el alimento para nutrirse, la tierra sólida para hacerla
caminar? Y mientras mi Divina Voluntad tiene su acto continuo, su Vida y su historia para
hacerse conocer en cada cosa creada, la criatura la ignora y vive de Ella sin conocerla. Por eso
todos están a la expectativa, la misma Creación, porque quieren hacer conocer un Querer tan
santo, y el haberte hablado de la misma Creación con tanto amor, y de lo que mi Fiat Divino
hace en Ella, muestra su gran deseo de que quiere ser mejor conocida, mucho más que el bien
no conocido, no lleva vida ni los bienes que posee. Por eso mi Voluntad está como estéril en
medio a las criaturas, no puede producir la plenitud de su Vida en cada una de ellas, porque no
es conocida”.
(3) Después de esto sentía en mí una fuerza interna que quería seguir todos los actos que el
Fiat Divino había hecho en la Creación y Redención, pero mientras esto hacía pensaba entre
mí: “¿Cuál es el bien que hago, que en todo quiero seguir al Querer Divino?” Y mi amado Jesús
ha agregado:
(4) “Hija mía, tú debes saber que todo lo que mi Querer Divino ha hecho, tanto en la Creación
como en la Redención, lo ha hecho por amor de las criaturas, y para que éstas, conociéndolo,
subieran en su acto para mirarlo, amarlo y unir el acto de ellas al suyo para hacerle compañía,
y poner aunque sea una coma, un punto, una mirada, un te amo, a las tantas obras grandes y
prodigios divinos que mi Fiat en el ímpetu de su amor ha hecho para todos. Ahora, cuando tú
lo sigues en sus actos, siente tu compañía, no se sentirá solo, siente tu pequeño acto, tu
pensamiento que sigue su acto, así que se siente correspondido; en cambio si tú no lo siguieras,
sentiría el vacío de ti y de tus actos en la Inmensidad de mi Querer Divino, y con dolor gritaría:
‘¿Dónde está la pequeña hija de mi Querer? No me la siento en mis actos, no gozo sus miradas
que admiran lo que hago para darme un gracias, no oigo su voz que me dice te amo, ¡oh! cómo
me pesa la soledad’. Y te haría oír sus gemidos en el fondo de tu corazón diciéndote: ‘Sígueme
en mis obras, no me dejes solo’. Entonces, el mal que harías sería formar el vacío de tus actos
en mi Divina Voluntad; y si lo haces, harías el bien de hacerles compañía, y si supieras cuánto
apreciamos la compañía en el obrar, estarías más atenta. Y así como mi Fiat Divino sentiría el