entre tanta luz y encanto de belleza se veía un punto negro, el cual aparecía tan feo,
especialmente porque se encontraba en medio a tantas obras tan bellas, majestuosas y
refulgentes, este punto negro suscitaba terror y compasión, porque parecía que por su
naturaleza Dios no lo había creado negro, sino bello, más bien primero era una obra de las más
bellas creadas por el Ser Supremo. Pero mientras esto veía, mi siempre amable Jesús me ha
dicho:
(2) “Hija mía, todo lo que fue hecho por Nosotros en la Creación está siempre en acto de
hacerse, como si continuamente estuviéramos en acto de hacerlo; es nuestra fuerza creadora,
que cuando hace una obra no se retira jamás, queda dentro como acto perenne de vida, ahí
forma su latido continuo y su respiro no interrumpido, por eso mientras fue hecho una vez, queda
dentro en acto de hacerlo siempre. Casi como símbolo de la naturaleza humana, que mientras
fue formada, una vez comenzando la vida con el latido y con el respiro, por necesidad de vivir
debe respirar y latir continuamente, de otra manera cesa la vida. Somos inseparables de
nuestras obras, y nos agradan tanto, que nos deleitamos en hacerlas continuamente, por eso
se mantienen majestuosas, bellas, frescas, como si ahí, como en un primer momento recibiesen
el principio de vida. Míralas cómo son bellas, son las narradoras de nuestro Ser Divino y nuestra
perenne gloria. Pero en tanta gloria nuestra, mira, está el punto negro de la voluntad del hombre,
que amándolo con más amor lo dotamos de libre albedrío, el cual, abusando quiso respirar y
latir en su querer humano, no con el nuestro, y por eso se cambia continuamente hasta
ennegrecerse, perdiendo su belleza y frescura, y llega hasta perder la Vida Divina en su
naturaleza humana. Por eso, ¿quién pondrá en fuga la densa oscuridad del querer humano?
¿Quién le restituirá la frescura, la belleza de su creación? Los actos hechos en nuestra Divina
Voluntad, ellos serán luz que harán huir las tinieblas, y calor que plasmándolo con su calor le
destruirán todos los humores malos que lo han afeado. Los actos hechos en mi Querer serán
el contragolpe a todos los actos humanos hechos con la voluntad humana, este contragolpe
restituirá la frescura, la belleza, el orden como fue creada la voluntad humana. Por eso se
necesitan muchos actos hechos por la criatura en nuestro Divino Querer, para preparar el
contraveneno, la belleza, la frescura, el acto opuesto a todo lo que de mal ha hecho la voluntad
humana. Y entonces en la Creación nuestras obras aparecerán todas bellas, el punto negro
desaparecerá y se convertirá en un punto, el más luminoso en medio a la magnificencia de
nuestras obras creadas, y nuestra Divina Voluntad tomará el dominio de todo y reinará como en
el Cielo así en la tierra. Por eso sé atenta a obrar en mi Querer Divino, porque a cada acto
humano se necesita el acto divino, que con imperio arroja por tierra, purifica y embellece lo que
ha hecho de mal la voluntad humana”.
+ + + +
26-28
Agosto 25, 1929
Jesús creó el germen del Fiat Divino al formar
el Padre Nuestro. Virtud que tiene la luz.
(1) Estaba pensando en el Fiat Divino, y en cómo podía establecerse su reino sobre la tierra.
Me parecía imposible, primero porque no hay quien se ocupe de hacerlo conocer, y si alguna
cosa se dice o se proyecta, todo se queda en palabras, pero los hechos están, ¡oh! cuán lejanos,
y quién sabe qué generación tendrá el bien de conocer lo que respecta a los conocimientos de
la Divina Voluntad y su reino; segundo, me parece que la tierra no está preparada, y creo que
para tener un bien tan grande, que el reino de la Divina Voluntad, sus conocimientos, dominen
1633 sig