decidir el dar el gran don del reino de nuestro Fiat a las criaturas. Cuando nuestro amor se
obstina, parece que no razona y quiere vencer por vía de amor, no de razón, por eso, como si
nada mirase u oyese, a cualquier costo quiere dar lo que ha decidido. He aquí el por qué no
ahorra nada y todo se desvive sobre la criatura que viene elegida para el gran bien universal
que debe descender en provecho de todas las generaciones humanas. Esta es la causa de
tanto darte y decirte, son desahogos de nuestro amor que nada quiere ahorrar, todo quiere dar
con tal de que el reino de nuestra Divina Voluntad reine sobre la tierra”.
(3) Después, mi mente continuaba pensando en tantas cosas sobre la Divina Voluntad, y mi
dulce Jesús ha agregado:
(4) “Hija mía, nuestro Ser Supremo es veta inagotable, no nos agotamos jamás, ni podemos
decir hemos terminado de dar, porque por cuanto damos, tenemos siempre qué dar, y mientras
damos un bien, otro surge para ponerse en camino para darse a las criaturas; pero por cuanto
somos inagotables, no damos nuestros bienes, nuestras gracias, ni decimos nuestras verdades
a quien no está dispuesta, a quien no presta atención en escucharnos para aprender nuestras
sublimes lecciones y modelar su vida según nuestras enseñanzas, de modo de ver escrito en
ella nuestras enseñanzas y verla enriquecida con nuestros dones, si esto no vemos, nuestros
dones no parten de Nosotros, ni nuestra voz llega al oído de la criatura, y si alguna cosa escucha,
es como de una voz que viene de lejos, que no comprende claramente lo que Nosotros
queremos decirle. Por eso nuestra veta inagotable queda impedida por las indisposiciones de
las criaturas. ¿Pero sabes tú quién da las verdaderas disposiciones al alma? Nuestra Divina
Voluntad. Ella la vacía de todo, la reordena, la dispone en modo admirable, en modo que nuestra
veta inagotable no cesa jamás de dar y de hacerla oír sus sublimes lecciones. Por eso hazte
dominar siempre por mi Fiat Divino, y nuestra veta inagotable no cesará jamás de verterse sobre
de ti, y Nosotros tendremos el contento de hacer surgir de nuestro Ser Divino nuevas gracias,
nuevos dones y lecciones jamás escuchadas”.
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26-26
Agosto 7, 1929
Medios principales para hacer reinar a la Divina Voluntad:
“Los conocimientos”. Diferencia de quien vive en la Divina
Voluntad y quien vive en el humano querer.
(1) Estaba siguiendo mis actos en el Querer Divino y pensaba entre mí: “¿Cómo podrá venir
a reinar la Divina Voluntad? ¿Cuáles serán los medios, las ayudas, las gracias para disponer a
las criaturas para hacerse dominar por Ella?” Y mi siempre amado Jesús, moviéndose en mi
interior, todo bondad y ternura me ha dicho:
(2) “Hija mía, los medios principales para hacer reinar sobre la tierra a mi Fiat Divino son los
conocimientos de Él. Los conocimientos formarán los caminos, dispondrán la tierra para ser
reino suyo, formarán las ciudades, harán de telégrafo, de teléfono, de poste, de anunciadores
para comunicar entre ciudad y ciudad, entre criaturas y criaturas, entre naciones y naciones, las
noticias, los conocimientos importantes sobre mi Divina Voluntad, los conocimientos de Ella
arrojarán en los corazones la esperanza, el deseo de recibir tanto bien. Ésta es una condición
forzosa, un bien no se puede querer, ni recibir, si no se conoce, y si se recibiera sin conocerlo,
es como si no se recibiese. Así que los fundamentos, la esperanza, la certeza del reino de mi
Divina Voluntad, serán formados por los conocimientos de Ella, por eso he dicho tantos
conocimientos, porque ellos serán las riquezas, el alimento y los nuevos soles, los nuevos cielos
que poseerán los pueblos del reino de mi Querer. Ahora, cuando los conocimientos sobre mi
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