su reino, la Redención sería un sueño, no una realidad, porque si en la Virgen no estuviera su
total dominio, la Voluntad Divina y humana quedarían como en rivalidad y a distancia de la
humanidad, así que la Redención era imposible. En cambio la Virgen Reina plegó su voluntad
bajo la Voluntad Divina y la hizo reinar libremente, con esto, las dos voluntades se fundieron,
hicieron las paces, el querer humano recibía el continuo acto del Divino Querer y lo dejaba hacer
sin jamás oponerse, así que en Ella el reino de Él tenía su vida, su vigor y su pleno dominio. Ve
entonces cómo comenzaron juntos la Redención y el reino de mi Fiat; es más, podría decir que
comenzó primero el reino de mi Fiat, para seguir junto el uno y el otro. Y así como por un hombre
y una mujer que se sustrajeron de mi Querer Divino, tuvo origen el reino del pecado y de todas
las miserias de la familia humana, así de una mujer, que en virtud de que hizo reinar a mi Fiat
fue hecha Reina del Cielo y de la tierra, unida al Verbo Eterno hecho hombre, tuvo origen la
Redención, no excluyendo ni siquiera el reino de mi Divina Voluntad. Es más, todo lo que fue
hecho por Mí y por la Soberana del Cielo no son otra cosa que materiales y edificios que
preparan su reino; mi evangelio se puede llamar las vocales, las consonantes, que haciendo de
heraldos llamaban la atención de los pueblos a esperar algunas lecciones más importantes, que
debían llevarles un bien más grande que la misma Redención; mis mismas penas, mi muerte y
mi Resurrección, confirmación de la Redención, es preparativo del reino de mi Querer Divino,
eran lecciones más sublimes y ponía a todos atentos para esperar lecciones más altas, y
después de tantos siglos ya lo he hecho, son las tantas manifestaciones que te he dado sobre
mi Divina Voluntad, y aquello que más te he hecho conocer: Cómo Ella quiere venir a reinar en
medio a las criaturas para restituirles el derecho de su reino perdido, para abundarlos de todos
los bienes y de todas las felicidades que Ella posee. Así que como tú ves, los materiales están
ya prontos, los edificios existen, los conocimientos de mi Querer que más que sol deben iluminar
su reino y hacer construir por los materiales formados por Mí edificios más vastos, así que no
se requiere otra cosa que los pueblos que deben poblar este reino de mi Fiat, y los pueblos se
formarán y entrarán conforme se vayan publicando los conocimientos de Él. Mira entonces:
Dos criaturas que descienden de la Voluntad Divina y dan el campo de acción a la voluntad
humana, forman la ruina de las generaciones humanas; otras dos criaturas, la Reina del Cielo
que vive por gracia en mi Fiat Divino, y mi Humanidad que vive por naturaleza en Él, forman la
salvación y el restablecimiento, y restituyen el reino de mi Querer Divino. Y así como no se
puede dudar que haya venido la Redención, estando conectados juntos la una y el otro, por eso
con certeza despuntará el reino de mi Fiat Divino, a lo más puede ser efecto de tiempo”.
(3) Yo al oír esto he dicho: “Amor mío, ¿cómo puede venir este reino de tu Querer? No se
ve ningún cambio, el mundo parece que no se detiene en su carrera vertiginosa del mal”. Y
Jesús ha vuelto a decir:
(4) “¿Qué sabes tú de lo que debo hacer Yo, y cómo puedo arrollar todo para hacer que el
reino de mi Divina Voluntad tenga su vida en medio a las criaturas? Si todo está decidido, ¿por
qué dudas?”
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26-24
Julio 30, 1929
Diferencia entre quien obra santamente en el orden humano, y entre
quien obra en la Divina Voluntad. Cómo sin Ella se tiene la fuerza de
un niño. Cómo todo el mal es de la voluntad humana.
(1) Mi pobre mente gira siempre en torno y dentro del Fiat Supremo y, ¡oh! cuántas sorpresas,
cuántas maravillas de este Querer tan santo. Mi pequeña inteligencia se pierde en su vastísimo
mar, y muchas cosas no me siento capaz, ni tengo palabras para narrarlas, por eso me siento
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