extiende con su luz en la pequeñez de la criatura, y ahí forma su dulce encanto a la voluntad
humana para estar más libre de formar su Vida, y como la Vida Divina de mi Fiat está compuesta
de actos repetidos, nunca interrumpidos, no está sujeta a detenerse, por eso sientes en ti un
acto que no termina jamás, una luz que jamás se apaga, un amor que siempre arde. No es así
para quien no vive en mi Querer, ellos sienten la Vida Divina interrumpida en su interior, sus
actos interrumpidos, ahora se sienten de un modo y ahora de otro, su voluntad no está investida
por una luz continua que dulcemente la alimente y la arrebate, y que sintiendo lo dulce de mi
Querer no se dé ningún pensamiento de salir en campo para obrar humanamente, y si tienen
luz es a intervalos. Símbolo de quien vive en mi Divina Voluntad es quien pudiese estar siempre
bajo el sol, su luz no termina jamás, ni tiene necesidad de ser alimentada para no apagarse, así
que quien pudiese vivir bajo el sol, sentiría que le llueve siempre luz, y como la luz contiene
admirables efectos, se alimentaría de dulzuras, de perfumes, de variedad de colores, de luces,
de modo que sentiría formarse en sí misma la vida del sol; en cambio para quien no vive en mi
Querer, aunque no fuese malo, es símbolo de quien vive bajo la luz del bajo mundo, la cual no
tiene virtud ni fuerza de formar un dulce encanto de luz, de eclipsarla tanto de no poder mirar
otra cosa que luz, y está sujeta a apagarse frecuentemente porque no posee en su naturaleza
la virtud alimentadora continua, y si no se alimenta su luz termina, y como una luz formada por
la criatura no posee ni dulzura, ni colores, ni perfumes, no puede sentir que se forma en sí la
vida de aquella luz. Qué gran diferencia entre quien vive en mi Querer Divino y entre quien vive
fuera de Él”.
(3) Sea todo para gloria de Dios, y para bien de mi pobre alma.
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26-18
Junio 27, 1929
Regalo a San Luis. Cómo era necesario que enlazara a Luisa en
las manifestaciones sobre la Divina Voluntad. Transmisión de
humano y divino. Derechos divinos que adquiere la criatura.
(1) Habiendo recibido la santa comunión, la estaba ofreciendo para gloria de San Luis, y
ofrecía por regalo a él mismo todo lo que había hecho Nuestro Señor en su Divina Voluntad con
su mente, con sus palabras, obras y pasos, para la gloria accidental de San Luis en el día de su
fiesta. Ahora, mientras esto hacía, mi dulce Jesús moviéndose en mi interior me ha dicho:
(2) “Hija mía, regalo más bello no podías hacerle en el día de la fiesta del querido San Luis,
conforme tú ofrecías tu comunión y todos mis actos hechos en mi Divina Voluntad, se formaban
tantos soles por cuantos actos hice Yo en Ella estando sobre la tierra, y estos soles han investido
a San Luis, de modo que ha recibido tal gloria accidental de la tierra, que más no podía recibir.
El solo ofrecimiento de los actos hechos en mi Divina Voluntad, tiene virtud de formar soles,
porque conteniendo Ella la plenitud de la luz, no es maravilla que convierta los actos humanos
hechos en Ella en soles”.
(3) Después de esto estaba pensando entre mí: “¿Cómo será? En todas las cosas que el
bendito Jesús me ha dicho sobre su Divina Voluntad, está siempre enlazada mi pobre persona
en medio, muy rara vez ha hablado sólo de su Fiat Supremo”. Pero mientras esto pensaba, mi
dulce Jesús ha salido de dentro de mi interior y me ha dicho:
(4) “Hija mía, era necesario que enlazara tu persona en las manifestaciones que te he hecho
sobre mi Fiat Divino; primero, porque cada manifestación que te hacía eran vínculos que hacía
entre tú y mi Divina Voluntad, eran dones y propiedades que te confiaba, que dotándote venía
vinculada la familia humana a la nueva adquisición del reino de Ella. Si no te enlazara a ti en
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