Voluntad, puso en nuestra obra de la Creación su nota discordante, por eso perdió el acuerdo
con todas las cosas creadas y Nosotros sentimos el dolor y el deshonor que en nuestra obra
haya una cuerda desafinada, que no emite un bello sonido, y este sonido desafinado aleja de la
tierra los besos, las alegrías, las sonrisas que contiene mi Divina Voluntad en la Creación, por
eso quien hace mi Voluntad y vive en Ella es la nota de acuerdo con todos, su sonido contiene
no una nota de dolor, sino de alegría y de felicidad, y es tan armoniosa que todos advierten, aun
los mismos elementos, que es la nota de mi Voluntad en la criatura, y poniendo todo a un lado
quieren gozarse a aquélla que tiene esa Voluntad de la cual todos están animados y son
conservados”.
(4) Jesús ha hecho silencio y yo le he dicho: “Amor mío, Tú me has dicho tantas veces que
quien vive en tu Divina Voluntad es hermana con todas las cosas creadas; quiero ver si mi
hermana luz me reconoce, y ¿sabes cómo? Si mirándola no me deslumbra la vista”.
(5) Y Jesús: “Ciertamente que te reconocerá, prueba y verás”.
(6) Yo he mirado fijamente en el centro de la esfera del sol, y la luz parecía que acariciaba mi
pupila pero sin deslumbrarme, de modo que he podido mirar en su centro su gran mar de luz;
cómo era terso y bello, cómo es verdad que simboliza al infinito, al interminable mar de luz del
Fiat Divino. He dicho: “Gracias oh Jesús que me has hecho reconocer por mi hermana luz”. Y
Jesús ha vuelto a hablarme:
(7) “Hija mía, aun en el respiro es reconocida por toda la Creación quien vive en mi Querer,
porque cada cosa creada siente en aquella criatura la potencia del Fiat y la supremacía que Dios
le dio sobre toda la Creación. Mira y escucha hija mía, en el principio, cuando Adán y Eva fueron
creados, les fue dado el Edén por habitación, en el cual eran felices y santos; este jardín es
semejanza de aquel Edén, si bien no es tan florido y bello. Ahora, debes saber que he permitido
que vinieras a esta casa que está circundada por jardines, para ser la nueva Eva, no la Eva
tentadora que mereció ser puesta fuera del Edén feliz, sino la Eva reformadora y restablecedora,
que llamará de nuevo el reino de mi Divina Voluntad sobre la tierra. Ah, sí, tú serás el germen,
el cemento a la polilla que tiene el querer humano, tú serás el principio de la era feliz, por eso
concentro en ti la alegría, los bienes, la felicidad del principio de la Creación, y amo repetir las
conversaciones, las lecciones, las enseñanzas que habría dado si el hombre no se hubiese
sustraído de nuestra Divina Voluntad. Por eso sé atenta, y tu vuelo en Ella sea continuo”.
+ + + +
26-2
Abril 12, 1929
La Creación, acto de adoración profunda de la Divina Trinidad.
(1) Estaba toda abandonada en el Fiat Divino, su luz eclipsaba mi pequeñez y me transportaba
arriba, hasta el seno del Eterno, donde no se veía otra cosa que luz, santidad, belleza, que
infundía adoración profunda, tanto, de sentir cambiada mi pequeña existencia en un acto solo
de adoración hacia aquel Dios que tanto me ha amado y me ama. Entonces, mientras mi mente
se perdía en la luz del Divino Querer, mi amable Jesús se ha movido en mi interior y me ha
dicho:
(2) “Hija mía, la santidad de nuestro Ser Divino; la potencia única de nuestra Voluntad de la
cual estamos investidos, de modo que somos distintos en las Personas, pero nuestra Voluntad
es siempre una que obra en Nosotros, que domina, que rige; nuestro amor igual, recíproco e
incesante, produce en Nosotros la más profunda adoración entre las Divinas Personas, así que
todo lo que sale de Nosotros no es otra cosa que actos de adoración profunda de todo nuestro