recibir más luz, así que cada acto hecho en mi Fiat Divino, forma con su luz el vacío en la mente
humana para poderle comunicar otra luz mayor”.
(4) Después de esto estaba pensando en cómo podía venir el reino del Fiat Supremo, y mi
dulce Jesús ha agregado:
(5) “Hija mía, todas las cosas en mis manos pueden ser medios para obtener el intento de que
mi Divina Voluntad sea conocida y reine en medio a las criaturas. Yo haré como un rey cuando
quiere que una ciudad se rinda a su dominio, pone el asedio, le hace tocar con la mano que si
no se rinden los hará morir de hambre, y aquel pueblo, cuando ve que le faltan los medios de la
vida para vivir, se rinden y el rey quitará el asedio, y dominante entrará en la ciudad, y provee
en modo sobreabundante a todos los medios de la vida, les da las fiestas, las diversiones y
vuelve a aquel pueblo feliz. Así haré Yo, pondré el asedio a la voluntad humana, amargaré y
destruiré lo que sirve para alimentarla y por eso sucederán muchos castigos, los cuales no serán
otra cosa que el asedio que haré a todo lo que es humano, de modo que cansados,
desilusionados, sentirán la necesidad de que mi Fiat Divino reine en medio a ellos, y Él, no
apenas vea que lo suspiran, tomará el dominio, los abundará de todo y los volverá felices. Por
eso tú no te preocupes, Yo sé cómo debo disponer todos los eventos para obtener el intento”.
(6) Después pensaba entre mí en el gran valor de nuestros actos hechos en el Fiat Divino,
que mientras es uno el acto se puede extender a todos, y mi dulce Jesús moviéndose en mi
interior me ha dicho:
(7) “Hija mía, así como la luz del sol con un solo golpe de luz da luz a toda la criatura, de modo
que al mismo instante y con un solo acto da luz a la mirada, a la boca, a las manos, a los pasos,
en todas partes, no tiene necesidad de repetir tantas veces su acto de luz por cuantos miembros
tiene la criatura, sino basta un solo acto de luz para todo, para hacer que cada miembro y objeto
tenga su luz toda propia, así los actos hechos en mi Querer Divino, siendo hijos de la luz de mi
Divina Voluntad, con un solo acto pueden hacer luz a todos, se pueden extender dondequiera,
porque es virtud y propiedad que tiene en sí misma la luz de mi Fiat Divino, que con un solo acto
suyo puede dar luz a todos, y si diferencia puede haber, es por parte de quien la recibe, porque
quien está dispuesto toma el bien de la luz y se aprovecha de él, quien no está dispuesto, a
pesar de que se siente lleno de luz no toma el bien que ella contiene, sucede como al sol, el
cual da luz a todos sin que ninguno pueda decir: ‘A mí no me da su luz’. Y como todos pueden
recibirla como les place, no suscita ningún celo, sin embargo puede haber gran diferencia: Quién
se sirve de la luz para trabajar y con eso forma su ganancia, quién goza la luz y se queda en
ocio y no gana nada, quién se sirve de ella para divertirse, quién para pecar; así que la luz no
se cambia, es siempre luz y hace su oficio de luz, pero quienes la reciben no todos se
aprovechan de ella, ni le dan el mismo uso. Así es mi Divina Voluntad, y los actos hechos en
Ella son siempre luz, pero aquellos que sacan provecho de esta luz son los dispuestos”.
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24-46
Septiembre 24, 1928
Cómo es Voluntad de Dios que quiere dar su reino, pero la criatura
se debe disponer. Ejemplo de un padre. Finalidad única de toda
la Creación: Que el Fiat reine en medio de las criaturas. Modo
que tiene Jesús en el decir sus verdades.
(1) Estaba pensando entre mí: “Jesús ama tanto, suspira, quiere darnos el gran don del reino
de su Fiat, ahora, ¿por qué quiere que se le ruegue para dárnoslo? Y mi siempre amable Jesús
moviéndose en mi interior me ha dicho:
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